La constructora naval italiana Fincantieri ha desvelado este martes su nuevo plan estratégico, en el que contempla lograr alrededor de 50.000 millones de euros en nuevos contratos apoyándose en el tirón del negocio de defensa, según ha indicado la propia compañía.
“El complejo entorno geopolítico actual ofrece importantes oportunidades de crecimiento en el sector de defensa, donde se prevé que el gasto público global alcance los 2,93 billones de dólares (casi 2,5 billones de euros) para 2030, un 18,6% más que en 2025”, ha destacado la empresa.
De acuerdo con sus previsiones, el presupuesto destinado a buques de guerra se incrementará de manera “considerable” en línea con la senda alcista del gasto militar mundial.
“Gracias a su sólida capacidad de integración de plataformas y a su sólida trayectoria en programas internacionales, Fincantieri aspira a fortalecer aún más sus relaciones comerciales con las principales armadas del mundo, a la vez que desarrolla nuevos proyectos en mercados de exportación accesibles, como el Sudeste Asiático y Oriente Medio”, ha ahondado.
La compañía ha subrayado que su expansión en defensa se verá alimentada tanto por la actividad tradicional —que abarca, por ejemplo, submarinos y sistemas de sonar— como por la mayor demanda de soluciones para misiones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento, antiminas y guerra antisubmarina, en respuesta a las “amenazas cada vez más híbridas y asimétricas”.
En este contexto, uno de los pilares del nuevo plan consiste en duplicar la capacidad de producción de buques militares en Italia con el fin de atender “a la creciente demanda nacional e internacional”.
Junto al negocio militar, la nueva hoja de ruta del grupo también refuerza su apuesta por el segmento de cruceros, para el que calcula una tasa media de crecimiento anual del 4,5% en el número de pasajeros entre 2024 y 2032.
En términos financieros, el astillero prevé que, más allá del volumen de pedidos, su cifra de negocio aumente alrededor de un 40% y que el resultado bruto de explotación (ebitda) se dispare en torno a un 90% de aquí a 2030 frente al cierre del ejercicio actual.
Además, sus proyecciones contemplan concluir la década con un beneficio neto cercano a 500 millones de euros y con una reducción sustancial del endeudamiento.
“El ‘Plan de Negocio 2026-2030’ de Fincantieri prevé un crecimiento de los ingresos en todos los segmentos, acompañado de un aumento significativo de los márgenes, gracias también a las medidas de eficiencia y a la evolución del mix de negocio, así como a una mayor expansión del beneficio neto, que se espera que alcance unos 500 millones de euros a finales de 2030. Se espera que la generación de caja se acelere a lo largo del cronograma, lo que conducirá a un mayor desapalancamiento”, ha destacado.