Iberostar Hotels & Resorts afronta 2026 con una hoja de ruta de crecimiento “ambicioso pero selectivo”, tras cerrar un ejercicio con resultados históricos en todas sus métricas. La división hotelera del grupo turístico insiste en que su estrategia no pasa por aumentar el volumen a cualquier precio, sino por reforzar la rentabilidad y el reposicionamiento de sus activos, apoyada en un plan inversor de 1.000 millones de euros hasta 2028.
Al término del último ejercicio, con un portafolio de 100 hoteles y más de 33.500 habitaciones repartidas en 14 países, la división hotelera del Grupo Iberostar registró unos ingresos gestionados de 2.369 millones de euros, un 8,7% más interanual. El resultado bruto de explotación (Ebitda) del área hotelera creció un 17% en 2025, lo que supone un avance acumulado del 60% en los últimos tres años.
El director general comercial de Iberostar Hotels & Resorts, Finn Ackerman, explicó en una entrevista con Europa Press durante Fitur que los resultados “responden a un rendimiento muy sólido en todos los mercados emisores”, impulsados sobre todo por la mejora del precio medio por habitación, “aceptado positivamente por el cliente gracias al refuerzo de la calidad y la experiencia”.
“Nuestro crecimiento no es casualidad. Hemos consolidado nuestro posicionamiento tras la pandemia mediante un enfoque mucho más profundo en la experiencia del cliente, refinando el producto, la gastronomía y el servicio para adaptarnos a lo que realmente busca el viajero”, subrayó Ackerman.
Inversión, reposicionamiento y expansión internacional
Ackerman remarcó que la mejora de los resultados no se explica por recortes de costes, sino por la “fortaleza del top line” y por una estrategia de reposicionamiento de establecimientos hacia categorías superiores. “Un producto reformado genera más rentabilidad, pero lo importante es que hemos alcanzado niveles récord de satisfacción de cliente”, añadió.
El grupo canalizará una parte relevante de los 1.000 millones de euros previstos hasta 2028 a la renovación integral de hoteles y al crecimiento mediante contratos de gestión, con especial foco en América y en nuevos destinos como Zanzíbar (Tanzania) o Montenegro, cuyas aperturas están programadas para 2026.
“El objetivo no es crecer por crecer, sino crecer bien. Nuestra expansión será siempre selectiva, coherente con lo que somos: una marca de resorts frente al mar”, apuntó el directivo.
El ambicioso programa de inversión se orienta tanto a nuevos desarrollos como a la transformación de activos existentes. “Afrontamos 2026 con un firme compromiso inversor y convencidos de que el desarrollo del talento es fundamental para crear valor sostenible en los destinos donde operamos”, explicó el directivo a Europa Press.
Así, la estrategia de Iberostar para los próximos años se distancia de un crecimiento masivo y se centra en la selectividad y el refuerzo de la marca. La hotelera ha marcado su plan estratégico priorizando la expansión bajo el modelo de gestión en mercados como América, mientras mantiene su apuesta exclusiva por el segmento de lujo vacacional en primera línea de mar.
En este contexto de crecimiento, la compañía española contempla como hitos clave para 2026 la apertura en Montenegro y su desembarco en África Oriental con su primer hotel en Zanzíbar (Tanzania).
Mercados emisores y previsiones para 2026
Iberostar prevé sostener en 2026 un crecimiento de un dígito alto, apoyado en la buena dinámica de las ventas actuales, que “presentan un incremento del 9% a nivel global”. La región de EMEA continúa como el área más sólida, con una subida del 12% en ventas, mientras que América avanzó un 10% y el mercado argentino se disparó un 34%.
El directivo reconoció que los mercados alemán y estadounidense fueron los que menos crecieron en 2025, aunque la compañía está trabajando para “volver a elevar el ritmo”. En contraste, el mercado británico sobresalió con un incremento acumulado del 50% en dos años, favorecido por una estrategia de distribución omnicanal que optimiza todos los canales de venta.
Los destinos del Mediterráneo, como Túnez, Montenegro, Grecia o Marruecos, registraron una evolución muy favorable. Entre ellos, sobresalen las Islas Baleares y las Islas Canarias, con incrementos de ventas por encima del 10%. El ADR en la región avanzó cerca del 8%.
Modelo beachfront y apuesta por la sostenibilidad
Ackerman recalcó que Iberostar seguirá centrada en su especialización en hoteles “frente al mar”, descartando su entrada en el segmento urbano. “Nuestro valor diferencial está en las ubicaciones privilegiadas. No nos interesa ocupar segundas o terceras líneas”, aseguró.
Aunque el sector vive un proceso de concentración, Iberostar defiende su condición de empresa familiar independiente. Ackerman sostiene que esta estructura les permite pensar en “generaciones y no en ciclos cortos”, evitando la presión de los mercados públicos para forzar el crecimiento. La alianza comercial con IHG continúa siendo una palanca clave para ganar presencia en mercados concretos sin renunciar a su autonomía.
La expansión y la mejora de la rentabilidad se articulan en paralelo al compromiso con la sostenibilidad, eje central del grupo bajo el programa Wave of Change. Según el CEO, la agenda ambiental y social “ha sido una ventaja competitiva real”.
“Nos diferencia frente a otros operadores. La sostenibilidad no es un añadido, es parte de nuestra propuesta de valor y una de las razones por las que los mercados emisores confían cada vez más en nosotros.”
En 2025, Iberostar redujo en más de un 80% los residuos enviados a vertedero en comparación con 2021 y consiguió que el 93% del pescado y marisco servido en sus hoteles procediera de fuentes responsables, alcanzando el 100% en España, México y Portugal.
Con 70 años de trayectoria y 40.000 empleados en 14 países, Iberostar afirma que encara 2026 con la meta de reforzar su rentabilidad “sin renunciar a la calidad ni al modelo de turismo responsable que define nuestra estrategia a largo plazo”.