Fitch Ratings ha decidido subir las calificaciones crediticias a largo plazo de Abanca, Unicaja y Kutxabank, mientras mantiene sin cambios las de Ibercaja y Cajamar, según ha comunicado la propia agencia.
Para Unicaja, la nota pasa de 'BBB' a 'BBB+', con perspectiva estable. En su análisis, Fitch subraya la mejora estructural de la rentabilidad de la entidad y el importante saneamiento llevado a cabo en la calidad de sus activos.
La agencia también pone en valor el incremento de la generación de ingresos que está registrando Unicaja, junto con una mayor diversificación del negocio, una base de depósitos “estable” y de bajo coste, y el mejor entorno 'macro' de España, factores que, a su juicio, podrían abrir la puerta a nuevas oportunidades de crecimiento del negocio bancario.
En el caso de Abanca, el rating se eleva igualmente desde 'BBB' hasta 'BBB+', con perspectiva estable. Fitch explica que esta mejora responde al avance en la calidad de los activos y al refuerzo de la capitalización del banco tras absorber el impacto de la compra del portugués EuroBic y superar las previsiones de la agencia en materia de saneamiento de activos problemáticos.
Fitch destaca, además, la recuperación de la capitalización de Abanca gracias a una generación interna “sólida” de capital, que, según indica, se verá impulsada por la aplicación de nuevos modelos internos de cálculo de activos ponderados por riesgo implantados por la entidad.
En cuanto a Kutxabank, la agencia eleva su calificación a largo plazo desde 'BBB+' hasta 'A-', manteniendo una perspectiva estable. Fitch resalta la trayectoria de rentabilidad del banco pese al escenario de tipos de interés reducidos, así como su perfil de riesgo “conservador” y una calidad de activos superior a la media del sector.
“La mayor rentabilidad de Kutxabank se sustenta en un perfil de negocio e ingresos bien diversificado, con una menor dependencia del margen de intereses que sus competidores”, añade el informe de la agencia.
Por su parte, Fitch reafirma la nota de Ibercaja en 'BBB+' y la de Cajamar en 'BBB'. En el caso de Ibercaja, la agencia incide en la diversificación de sus fuentes de ingresos, en su perfil financiero y en la calidad de sus activos, que sitúa por encima del promedio del sector.
Respecto a Cajamar, Fitch pone el foco en su presencia destacada en el sector agroalimentario español, su “sólida” franquicia minorista en España y su condición de mayor banco cooperativo del país, entre otros elementos que respaldan la calificación.