Fitch Rating ha decidido mantener la calificación de emisor a largo plazo de Banco Santander en 'A' con perspectiva estable. La confirmación llega pocos días antes de que la entidad presente sus resultados de 2025 y a menos de un mes de la actualización de sus metas a medio plazo en su Investor Day, fijado para el 25 de febrero.
De acuerdo con la agencia de calificación, el rating de Santander se sustenta en sus actividades de “banca universal, estables, equilibradas y diversificadas geográficamente” y en la fortaleza de sus franquicias en varios mercados clave, entre ellos España, Portugal, EEUU y Reino Unido.
El informe de Fitch resalta también el negocio “líder” de financiación al consumo que el grupo desarrolla en Europa, así como la creciente relevancia de la división de banca corporativa y de inversión (CIB) dentro del conjunto del banco.
Respecto a las áreas de gestión patrimonial y seguros, la agencia reconoce que están “menos desarrollados” que en otros grandes bancos europeos, aunque subraya que complementan “adecuadamente” la gama de productos de Santander y se encuentran en una fase de expansión.
Fitch pone igualmente en valor el perfil de riesgo “conservador” del grupo, con un endurecimiento de los criterios de suscripción en los activos y geografías “más vulnerables”. Según la agencia, esta política está ayudando a que la rentabilidad permanezca sólida y compense unos niveles de capital y una calidad de activos inferiores a la de algunos competidores europeos con mejor nota crediticia.
En su escenario base, Fitch prevé que la ratio de préstamos dudosos de Santander se sitúe en torno al 3% entre 2026 y 2027, mientras que la ratio de capital CET1 seguiría por encima del 13%, considerando ya el uso del exceso de capital tanto para impulsar el crecimiento del grupo como para llevar a cabo programas de recompra de acciones.