Funcas conserva sin cambios su escenario central para el IPC de 2026, con una previsión media del 2,4% tanto en la inflación general como en la subyacente. Según sus cálculos, ambas variables permanecerán, con oscilaciones, por encima del 2% durante todos los meses del ejercicio.
En este escenario central, la fundación toma como referencia un precio del petróleo estabilizado en torno a los 65 dólares por barril a lo largo de todo el horizonte de previsión.
Sin embargo, en su hipótesis más tensionada, la entidad contempla un encarecimiento del crudo hasta los 80 dólares por barril, asociado a una mayor incertidumbre geopolítica.
Si finalmente se materializara este supuesto, Funcas proyecta que la tasa media anual de la inflación general repuntaría este año hasta el 3,2%, mientras que la inflación subyacente escalaría hasta el 2,8%.
Por el contrario, en un contexto alternativo en el que el precio del petróleo descendiera hasta los 56 dólares por barril, las previsiones de Funcas apuntan a tasas medias anuales de inflación del 1,9% para la general y del 2,2% para la subyacente.
En cuanto a 2025, la tasa media de inflación general se situó en el 2,7%, una décima por debajo del promedio registrado en 2024. La aceleración de los componentes más volátiles del índice -alimentos no elaborados y productos energéticos- se vio compensada por una reducción de seis décimas en la inflación subyacente, hasta el 2,3%, según detalla Funcas.
El organismo precisa que la caída de la subyacente se explica, en gran medida, por la intensa corrección del precio del aceite de oliva, del 39%.
Funcas ha señalado además que la evolución de la tasa de inflación también se ha visto impulsada al alza por la normalización del IVA aplicado a los alimentos, la implantación de tasas de basura y la retirada de los subsidios al transporte público.