El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, arremetió este martes contra el Ministerio de Trabajo por plantear, “con la que está cayendo”, el “debate absurdo” sobre la entrada de los sindicatos en los consejos de administración de las compañías, iniciativa que el departamento que dirige Yolanda Díaz define como “democratizar la empresa”.
En un encuentro sobre transición energética y sostenibilidad organizado por Deloitte, Garamendi detalló ante los medios los motivos por los que la patronal ha decidido no sumarse a la negociación abierta por Trabajo para abordar esta reforma en la estructura interna de las sociedades.
El máximo responsable de la CEOE calificó de “incomprensible” que el Gobierno abra ahora debates que, a su juicio, “sólo crean falta de confianza e inestabilidad” y terminarán dañando la llegada de inversión.
Trabajo ha citado este jueves la primera reunión de la mesa de diálogo social sobre la llamada democratización de las empresas, después de presentar en febrero un informe elaborado por un grupo de expertos. En ese documento se propone que los trabajadores ocupen un tercio de los asientos en el consejo de administración en empresas de entre 50 y 1.000 empleados y la mitad de los puestos en aquellas con más de 1.000 trabajadores.
Para reforzar la presencia de los empleados en el capital, el informe sugiere fijar umbrales legales mínimos, de forma que se abra la propiedad a los trabajadores al menos en un 2% y se alcance un mínimo del 10% en las grandes corporaciones.
“Se lanzan ideas para que la gente no invierta y, además, con temas y premisas totalmente absurdas. ¿Qué es eso de que en las empresas no hay democracia? ¿Vamos a hablar ahora de que hay que regalar el 10% de las compañías a los trabajadores? ¿Vamos a hablar ahora de que el 50% del consejo de administración sean los sindicatos? ¿Esto cómo se come, por ejemplo, en la banca, que tienen que hacer los consejeros unos test ante la Unión Europea durísimos? Es que, sinceramente, son debates absurdos que se ponen encima de la mesa para crear inestabilidad”, ha criticado Garamendi.
En esta línea, el dirigente empresarial remarcó que la organización que preside “no puede sentarse a una mesa” de negociación que, en su opinión, parte de “una premisa absurda”.