El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha advertido este martes de que sería "peligroso" e imprudente implantar en España un gravamen extraordinario sobre las compañías energéticas para compensar el impacto de la guerra en Irán, especialmente cuando ya se registra un récord de recaudación tras una "subida impresionante" de los impuestos.
Durante su participación en el foro 'Wake Up!, Spain', organizado por el diario 'El Español', Garamendi ha denunciado que España incrementó su deuda en 80.000 millones de euros en 2025 pese a contar con máximos históricos de ingresos fiscales y sin haber deflactado el IRPF, lo que implica 19.000 millones de euros "que el Estado se está quedando con respecto a lo que no debiera de quedarse aprovechándose del crecimiento del IPC".
"¿Cuál es el tema? ¿Vamos a romper las reglas fiscales más de las que ya se han roto? Yo soy vicepresidente de los empresarios europeos. En Europa eso no lo están viendo. Y yo no creo que sea prudente. Yo creo que en momentos de incertidumbre las cosas son más bien tener mucha tranquilidad, que no significa que se adecuen momentos de algunos sectores si es necesario ayudar, pero no que signifique la barra libre que ya hubo con el Covid", ha subrayado Garamendi.
En su criterio, "no sería prudente" avanzar en esa dirección y, en su lugar, considera que el debate debería centrarse en cómo gestionar de forma más eficiente el Estado, al que ha definido como "la primera empresa del país".
En esta misma línea, ha alertado de que, si la inflación se sitúa en el 3,5% ó el 4% y el crecimiento del PIB se enfría al 1,9% ó al 2%, el desembolso en pensiones, cuya nómina mensual ronda los 13.000 millones de euros, se desbordará.
"¿Y cómo pagamos las pensiones? ¿A dónde se nos va a disparar? ¿Cómo vamos a pagar eso? Por tanto, yo creo que es el momento de evaluar muy bien las cosas y no meternos en un lío, que no es que lo vayan a pagar nuestros hijos, sino que lo podemos llegar a pagar nosotros también", ha alertado.
La desigualdad, en el punto de mira del Estado
Garamendi ha sostenido en su intervención que una parte relevante de que los salarios no lleguen íntegramente a los trabajadores "es porque se los está comiendo el Gobierno con los impuestos".
"En el año 24, la media de los salarios en España eran 1.820 euros, pero el coste a las empresas era de 3.200 euros. Eso se ha disparado. Eso se ha disparado con el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que ya ha recaudado más de 13.000 millones. De tal manera, que deberíamos de pagar el bruto para que todo el mundo sea consciente de qué es suyo, su Seguridad Social y los impuestos que le quitan. El esfuerzo que hacen, especialmente las pequeñas empresas, es enorme, pero no llega realmente al ciudadano", ha apuntado el líder empresarial.
El dirigente de la patronal ha reiterado que es necesario deflactar la tarifa del IRPF "para que no se hable de la desigualdad, porque la desigualdad la está provocando el Estado".
Mercados en "montaña rusa" por el petróleo y las Bolsas
Garamendi ha descrito la situación actual de los mercados como una "montaña rusa", con el crudo y las Bolsas moviéndose al alza o a la baja "en horas o minutos" según lo que diga o decida el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"Y a nosotros, que nos gusta la estabilidad y hacer las cosas en orden, pues, sinceramente, es un auténtico despiste hoy por hoy saber dónde vamos, dónde estamos y por tanto es muy importante en estos momentos la prudencia", ha indicado.
Según ha señalado, lo que ocurra en el estrecho de Ormuz, por donde transita una cuarta parte del petróleo y el gas mundial, condicionará lo que suceda al resto "en los próximos años". "No meses, sino incluso años. Estamos a la espera de, con esa incertidumbre, que yo creo que es el gran drama que tenemos encima de la cabeza", ha añadido.
Relación con Cuerpo y tensiones con Trabajo
Cuestionado por su relación con el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, Garamendi ha asegurado que mantiene una buena sintonía con él y lo ha descrito como una persona "con la que se puede hablar y que escucha".
En cambio, ha explicado que el vínculo con el Ministerio de Trabajo es complejo, ya que está recurriendo a reglamentos para modificar el Estatuto de los Trabajadores, "atacando la propia reforma laboral".
"Y todo a través de reales órdenes, de reglamentos que según el Ministerio dice que cumplen la ley y nosotros sabemos perfectamente que no lo cumplen y que están fuera de la ley. Esa es, en este momento, la relación que nos toca con el Ministerio de Trabajo. Si en estos momentos, la vicepresidencia económica puede ayudarnos, pues sería un detalle", ha afirmado.
Ante la pregunta de si se sentará con los sindicatos a negociar un nuevo acuerdo de negociación colectiva (ANC), Garamendi ha asegurado que "tiene la mano tendida", pero ve complicado abordar estas cuestiones cuando el Ministerio de Trabajo "ha arrollado, en muchos casos" materias que, a su juicio, deberían tratarse exclusivamente entre empresarios y sindicatos.
"No podemos hablar del Acuerdo Nacional de Convenios, que, por cierto, nosotros hemos cumplido y que ha vencido este año, si, por otro lado, el ministerio, con los sindicatos, están hablando de la absorción y la compensación salarial, que es un tema que está fuera del espacio y lo quieren meter a través de una real orden. ¿Cómo vamos a hablar nosotros del crecimiento de salarios o no cuando eso puede significar para sectores el 20% de subidas? Es decir, mientras que no sepamos cuál es el marco de juego, va a ser difícil que nos sentemos", ha admitido.
Además, ha recalcado que la negociación no debe limitarse a los sueldos, sino que en ese acuerdo de convenios habría que incluir también cuestiones como el absentismo. "En España nos falta más de un millón y medio de personas todos los días a trabajar y ahí yo no digo que tengamos las soluciones pero nos tenemos que sentar a hablar de esos temas. Eso lleva tres años y no hemos avanzado", ha indicado.
Preguntado sobre si optará a la reelección en las próximas elecciones de la CEOE, previstas para finales de este año, Garamendi ha explicado que lo decidirá junto a las distintas organizaciones empresariales a la vuelta del verano.