El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha señalado este martes que la patronal ve con buenos ojos el proceso de regularización de personas migrantes ante el "altísimo" número de vacantes que afronta España, aunque ha subrayado la necesidad de extremar el control "que no se cuele gente que no debe".
En un encuentro con periodistas durante su participación en un desayuno informativo de ‘Nueva Economía Fórum’, celebrado junto a la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, Garamendi ha reiterado que la CEOE defiende una política migratoria "muy orientada al empleo", ligada a itinerarios de formación que faciliten que las personas regularizadas accedan de forma efectiva al mercado laboral.
"Y eso sinceramente, de momento, pues no está encima de la mesa y pensamos que es urgente sentarnos para ver cuál es el camino hacia el empleo y de cuáles son los planes de formación que son necesarios para cubrir tantas vacantes que hay en España. Yo creo que además es la forma de dar calidad de vida a las personas", ha defendido.
El líder empresarial ha denunciado el actual "colapso" administrativo en la tramitación de las regularizaciones y ha puesto el foco en la relevancia de los certificados de antecedentes penales. "Vamos a admitir a toda la gente que sea buena, pero hay que tener muy claro que no se nos cuele gente que no debe", ha abundado.
Garamendi ha apuntado que, pese a apoyar el proceso, echa en falta que no se haya articulado mediante un pacto de Estado ni se haya debatido en el Parlamento, y ha censurado que se recurra a este asunto "como campaña electoral en cada momento, en cada caso, de un partido, de otro".
"Yo creo que esto se debiera haber estado mejor gestionado y debiera también de ser un pacto de Estado. Dicho eso, estamos de acuerdo con que tiene que venir gente, estamos de acuerdo con que hay que integrar a la gente. España puede ser un buen país de acogida, pero hay una serie de planteamientos que hay que poner encima de la mesa", ha subrayado.
Desde su punto de vista, resulta "lógico" regularizar a las personas migrantes que ya están trabajando en la economía sumergida, recordando que numerosos sectores productivos, entre ellos la construcción, el campo, la hostelería o los hoteles, arrastran una fuerte escasez de personal.
"Hemos visto en verano muchos restaurantes con mesas vacías porque no tienen gente, o hay muchos locales de hostelería que están cerrados más de un día, precisamente porque consideran que no pueden servir de una forma adecuada. Por lo tanto, es necesario (el proceso de regularización), pero hay que hacerlo bien", ha recalcado.