La Seguridad Social ha destinado este mes de enero un máximo histórico de 14.250,7 millones de euros al abono de la nómina mensual ordinaria de las pensiones contributivas, lo que implica un aumento del 6,09% respecto al mismo periodo de 2024, según ha comunicado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
El departamento que encabeza Elma Saiz ha subrayado que en esta nómina ya se incorpora la revalorización de las pensiones aprobada por el Consejo de Ministros en diciembre, una medida que continúa pendiente de convalidación en el Congreso para asegurar su vigencia.
Con carácter general, la actualización aplicada a las pensiones contributivas en esta paga es del 2,7%, en coherencia con el IPC medio registrado entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, tal y como fija la Ley de garantía del poder adquisitivo de las pensiones aprobada en 2021.
Beneficiarios
En el caso de las pensiones mínimas, la subida contemplada para 2026 es del 7%, mientras que el incremento será superior para las prestaciones con cónyuge a cargo y para las pensiones de viudedad con cargas familiares, que se elevan un 11,4*%, el mismo porcentaje que se aplica a las pensiones no contributivas.
Esta mejora se ha trasladado en enero a más de 6,6 millones de pensiones de jubilación y a 1,5 millones de pensiones de viudedad del sistema de la Seguridad Social, así como a las prestaciones de incapacidad permanente (1.049.580), orfandad (318.163) y en favor de familiares (46.352).
La revalorización se extiende igualmente a las 736.075 pensiones de Clases Pasivas —correspondientes a los funcionarios integrados en el Régimen de Clases Pasivas del Estado—, cuya nómina conjunta en diciembre, último dato disponible, alcanzó los 3.378,24 millones de euros.
En total, la actualización de las cuantías ha beneficiado a 9,5 millones de pensionistas del sistema de la Seguridad Social y a más de 716.000 perceptores de Clases Pasivas.
Según los cálculos del Ministerio, este incremento representa en torno a 570 euros adicionales al año para quienes perciben una pensión media de jubilación, mientras que la pensión media del conjunto del sistema se eleva aproximadamente en 500 euros anuales, lo que permite preservar su poder adquisitivo.