GES-Global Energy Services, proveedor integral de ingeniería, construcción y servicios de operación y gestión de activos de energías renovables, anticipa para este ejercicio un incremento del 83% en su facturación vinculada a la actividad de construcción, impulsada sobre todo por la tecnología fotovoltaica. La compañía calcula alcanzar en esta línea de negocio un volumen de 247 millones.
En un comunicado, la empresa ha explicado que, para cumplir estos objetivos, ha reorganizado su división de Construcción con el fin de “fortalecerla e impulsar la diversificación del negocio y su expansión internacional”.
GES ha indicado que, a la vista del actual pipeline de proyectos solares y de almacenamiento en cartera, mantiene esas previsiones de producción en el negocio de construcción de 247 millones.
La compañía empezó a levantar plantas solares hace dos décadas y, en 2025, el negocio fotovoltaico representó casi el 77% de los contratos de construcción.
Según ha detallado, ante la ralentización del sector eólico en España, la empresa está aprovechando su presencia exterior para presentar ofertas en proyectos eólicos fuera del país, con especial foco en Latinoamérica. En esta zona, analiza en torno a 2,1 GW en proyectos eólicos en México, Chile y Perú.
Impulso al almacenamiento y nuevas líneas de negocio
GES lanzó en 2024 una estrategia de diversificación geográfica y de apertura de nuevas actividades. El propósito, según ha señalado, es posicionarse en tecnologías en expansión como el almacenamiento en baterías (BESS), las subestaciones eléctricas y las líneas de alta tensión, además de recuperar cuota en mercados internacionales de Europa y Latinoamérica donde históricamente ha sido un actor destacado en la gestión integral de proyectos renovables.
Para dar soporte a esta hoja de ruta y a las expectativas de crecimiento en construcción, GES ha reforzado su estructura con nuevos perfiles directivos que cuentan con una trayectoria internacional “sólida” y una elevada especialización en las tecnologías clave del sector.
En este marco, ha incorporado a Raúl de la Nava como director de Construcción Internacional, que suma más de 14 años de experiencia en proyectos renovables en Latinoamérica. Siete de esos años se han desarrollado en el mercado mexicano, un país en el que GES tiene “importantes expectativas de crecimiento a corto plazo”.
Asimismo, la reciente incorporación de Javier Sánchez como director de Operaciones de Interconexión y BESS, refuerza las capacidades técnicas de la compañía. Javier Sánchez, según ha subrayado, aporta una amplia experiencia en Europa -especialmente en Italia- y en Latinoamérica, en la gestión de proyectos de sistemas de almacenamiento (BESS) e infraestructuras de alta tensión.
Paralelamente, la empresa ha puesto en marcha un área específica de Subestaciones Eléctricas y otro departamento para Líneas de Alta Tensión, dividido en construcción y montaje, que ya opera con dos equipos especializados. La apuesta de GES por la hibridación de proyectos renovables con baterías le ha permitido cerrar sus primeros contratos en este segmento.
Entre ellos destaca el proyecto híbrido adjudicado en Chile, con una potencia conjunta de 697 MW en generación que incluyen 1.360 MWh en almacenamiento e hibridan tecnología eólica, solar y baterías. Además, la compañía está presentando ofertas para distintos proyectos BESS, tanto stand-alone como vinculados a plantas solares fotovoltaicas.
GES ha añadido que España se encuentra “en un momento decisivo” para su sistema eléctrico, ya que, por un lado, las baterías están adquiriendo un papel “muy relevante” con nuevos proyectos en tramitación que suman más de 7,6 GW. Por otro, los planes del Gobierno contemplan un aumento del 65% en la inversión en redes de distribución eléctrica hasta 2030 y prevén habilitar 27,7 GW de nueva capacidad de acceso en ese horizonte.
La empresa ha señalado que, si estos planes se materializan, se reforzará el mercado renovable y la red de distribución en España. En este escenario, el desarrollo de líneas de alta tensión se consolida como uno de los segmentos con mayor potencial en el país.
Según ha destacado, estas infraestructuras son “imprescindibles” para atender el aumento de la demanda energética, integrar nueva potencia renovable, asegurar la estabilidad del sistema y enlazar los puntos de generación -cada vez más dispersos geográficamente- con los principales núcleos de consumo.
Todo ello, a su juicio, abre “un escenario de oportunidades” en el negocio de construcción de líneas de alta tensión, para el que GES lleva tiempo preparándose y en el que ya está licitando sus primeros proyectos.