Gestha ha mostrado su apoyo a las metas fijadas en el Plan de Control Tributario 2026 difundido este jueves, aunque al mismo tiempo ha denunciado la caída del 87% en las denuncias por delitos fiscales y ha exigido que se devuelvan a los técnicos del Ministerio de Hacienda las competencias para culminar las investigaciones, según ha señalado en un comunicado.
En particular, la organización celebra que el nuevo plan ponga el foco en las grandes fortunas, el negocio inmobiliario, los criptoactivos, los 'influencers' y el refuerzo del control aduanero como ejes prioritarios.
Gestha subraya que el mercado inmobiliario “está recogiendo beneficios por la escalada de precios”, tanto en operaciones de compraventa como en arrendamientos de viviendas y locales, por lo que considera necesario comprobar si en escrituras y contratos figura el importe realmente abonado.
En relación con los criptoactivos, los técnicos de Hacienda recuerdan que las ganancias generadas con estas inversiones deben declararse en la Declaración de Renta o en el Impuesto sobre Sociedades. Del mismo modo, insisten en que los 'influencers' que obtienen rentas en España, o procedentes del país, están obligados a tributar aquí por esos ingresos aunque residan en “cualquier otro refugio fiscal”.
Asimismo, consideran “inevitable” que el plan contemple un refuerzo del control aduanero, dado el previsible aumento de los intercambios comerciales tras los acuerdos de la UE con India, la aplicación provisional del pacto con Mercosur o el período transitorio del acuerdo con Gibraltar para la supervisión de personas y mercancías.
No obstante, Gestha reclama que “se aumenten las competencias” de los técnicos destinados en aduanas y que “se refuercen las plantillas y puntos de inspección fronterizos”, con el fin de asegurar la calidad y las condiciones sanitarias de los productos que llegan desde países terceros.
El colectivo vincula el buen resultado del Plan de Control Tributario 2026 a que se alcance un pacto que amplíe las capacidades de 8.600 técnicos para abordar los fraudes de mayor cuantía. En este contexto, demanda “ambición” a la dirección de la AEAT para recortar la economía sumergida, recordando que los técnicos suponen el 85% de los funcionarios del grupo A con facultades para investigar, liquidar y recaudar tributos pendientes.
En paralelo, defienden que los equipos de inspección concentren sus esfuerzos en destapar la evasión de grandes empresas, grupos empresariales y contribuyentes con rentas y patrimonios muy elevados, y que se cubran más de un millar de jefaturas de unidad vacantes para reequilibrar un modelo de control que, en la práctica, se viene orientando hacia particulares, autónomos y pymes.
Por último, Gestha alerta de que es necesario “remover los lastres” que restringen las funciones y competencias para superar el “estancamiento” de los resultados de la Agencia Tributaria, y denuncia que el “bloqueo” de las competencias de los técnicos ha sido clave en el “desplome continuo” hasta el 87% de las denuncias por delitos fiscales.