El gigante mundial del comercio de materias primas Glencore registró en 2025 unos beneficios netos atribuidos de 363 millones de dólares (306,4 millones de euros), frente a las pérdidas de 1.634 millones de dólares (1.379 millones de euros) anotadas el ejercicio previo, según comunicó este miércoles la multinacional, que tiene previsto distribuir 2.000 millones de dólares (casi 1.700 millones de euros) en dividendos.
La facturación ascendió a 247.535 millones de dólares (208.969 millones de euros), un 7,2% más interanual, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado se situó en 13.511 millones de dólares (11.406 millones de euros), lo que implica un descenso del 5,9%.
El conjunto de costes asociados a producción, comercialización, financiación, administración y otros conceptos alcanzó los 247.214 millones de dólares (208.698 millones de euros), un incremento del 6,6%, al tiempo que la deuda neta al cierre del ejercicio permaneció prácticamente estable en 11.171 millones de dólares (9.431 millones de euros).
La compañía ha comunicado un dividendo de 0,10 dólares (0,084 euros) por acción, que supone un pago total de 1.200 millones de dólares (1.013 millones de euros) con cargo a 2025. Además, repartirá 0,07 dólares (0,059 euros) por título, equivalentes a 800 millones de dólares (675,4 millones de euros), vinculados a la fusión culminada en julio entre Viterra y Bunge.
En el marco de esta operación, Glencore recibió acciones de la nueva sociedad valoradas en 2.600 millones de dólares (2.195 millones de euros) y 940 millones de dólares (793,6 millones de euros) en efectivo por el 50% que controlaba en Viterra. Tras el canje, la empresa posee ahora el 16,4% del capital de la entidad resultante.
“2025 fue un año de avances importantes que estuvo marcado por un sólido rendimiento operativo, la optimización continua de la cartera y un claro impulso para nuestra estrategia de crecimiento basada en el cobre”, ha afirmado el consejero delegado de Glencore, Gary Nagle.
“Esperamos producir más de un millón de toneladas anuales a finales de 2028, y Glencore tiene ahora como objetivo alcanzar una producción de cobre de, aproximadamente, 1,6 millones de toneladas para 2035”, ha avanzado.
Fusión frustrada con Rio Tinto
El pasado 5 de febrero finalizó el plazo regulatorio del que disponía Rio Tinto para presentar una oferta de adquisición sobre Glencore, una operación que, de haberse materializado, habría dado lugar al mayor grupo minero del planeta.
Rio Tinto confirmó en un comunicado que “ya no estaba considerando una posible fusión y otra combinación de negocios con Glencore” al entender que no era posible articular un acuerdo que generase valor para sus accionistas.
Por su parte, Glencore subrayó que su competidora “infravaloraba su contribución” en la transacción al intentar asegurarse las posiciones de presidente y consejero delegado en la nueva compañía, además de aspirar a una participación proforma relevante en el capital del grupo combinado.