El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha rechazado que la guerra de Irán vaya a provocar una crisis económica en Europa, aunque ha advertido de que sí podría traducirse en un menor avance del PIB.
Durante su intervención este martes en “Foros de Vanguardia”, ha recordado que las proyecciones apuntaban a que la economía española crecería en torno al 2,5% en 2026, pero ha señalado que, si el conflicto se prolonga, esa expansión podría moderarse hasta el 2%.
Ha precisado que este efecto adverso se produciría en el caso de que la guerra se extienda en el tiempo y no se resuelva con rapidez, ya sea mediante la derrota del país asiático o a través de un acuerdo de paz.
Al ser preguntado por el comportamiento de las bolsas, el primer ejecutivo de CaixaBank ha indicado que “están reaccionando con miedo” ante la falta de visibilidad sobre la evolución de la contienda.
“Al no tener claridad sobre cuáles son los pasos y habiendo escenarios claramente negativos para la economía y los mercados, es lógico que la primera reacción sea vender”, ha señalado, en referencia a las ventas iniciales en los mercados de renta variable.
En cualquier caso, ha subrayado que “si la guerra es corta, la recuperación será rápida”, sobre todo si no se ven afectadas las infraestructuras de producción y transporte de petróleo y gas.
Tipos de interés y riesgo inflacionista
Gortázar ha detallado que los tipos de interés se sitúan actualmente en torno al 2% en los plazos cortos y se aproximan al 3% en los tramos medio y largo, niveles que ha calificado como “razonablemente favorables” para la actividad económica.
Ha resaltado además que “suponen un buen equilibrio”, ya que facilitan tanto la concesión de financiación como la existencia de una demanda suficiente de crédito por parte de hogares y empresas.
El directivo ha advertido de que un eventual encarecimiento de la energía que impulse la inflación será un factor que “lo vigilará muy de cerca” el Banco Central Europeo (BCE).
En esta línea, ha recordado que, desde el inicio del conflicto, las expectativas del mercado han pasado de descontar posibles bajadas de tipos antes de final de año a contemplar incluso nuevas subidas.
Impacto de la inteligencia artificial en el empleo
En relación con la inteligencia artificial (IA), Gortázar ha descartado que su despliegue vaya a provocar una destrucción de empleo en el corto o medio plazo.
“Vemos que vamos a ser mucho más productivos y vamos a poder dar un mejor servicio a nuestros clientes y vamos a poder, y porque tenemos ese ADN, crecer más; crecer en ingresos, crecer en clientes, porque nuestra gente va a tener la capacidad de hacer más cosas”, ha afirmado.
De cara al largo plazo, ha apuntado que algunas compañías prevén que las nuevas incorporaciones no compensen totalmente las salidas por jubilación, lo que podría derivar en un “ajuste razonable” de sus plantillas.