El consejero delegado del Banco Santander, Héctor Grisi, considera que las consecuencias de la guerra en Oriente Medio sobre la entidad y sobre los países en los que está presente podrían remitir hacia finales de este año, siempre que el enfrentamiento concluya en un horizonte cercano: “Si el conflicto se extiende, eso va a lastimar un poco más. Si el conflicto se acaba en el corto plazo, pensamos que puede tener una afectación en el mediano plazo, no muy largo, y que se termine arreglando hacia finales del año”.
Durante su intervención en el ‘Gran Encuentro Expansión Catalunya’, celebrado este lunes en el Recinte Modernista de Sant Pau de Barcelona y organizado por Expansión, ha señalado que el principal canal de transmisión del conflicto en los países donde opera el Banco Santander es el encarecimiento de la energía. Ha recordado, no obstante, que trabajan en mercados muy variados, con economías tanto importadoras como exportadoras de petróleo.
Grisi ha explicado que en el banco se muestran “cautelosamente optimistas” ante el escenario actual y ha apuntado que la situación podría encauzarse en las próximas cuatro o cinco semanas. Aun así, ha remarcado que están aplicando distintas medidas para adaptarse a la realidad de cada mercado y ha advertido de que la recuperación no será inmediata.
En este sentido, ha subrayado la importancia de comprender el funcionamiento de la logística global y la industria: “Hay que entender muy bien cómo funcionan las cadenas de suministro: se normalizan las diferentes situaciones en cuanto las plantas que han sido lastimadas se pueden poner a volver a funcionar”.
Bancos centrales y precio del petróleo
En relación con la actuación de los bancos centrales sobre los tipos de interés en este contexto, Grisi ha apuntado que las autoridades monetarias están optando por la prudencia y analizando los efectos de largo plazo, ya que la trayectoria del precio del crudo será determinante para la inflación si se mantiene elevado durante un periodo prolongado.
Ha añadido que “si vemos el petróleo por debajo de 100 dólares en los próximos dos o tres meses, esto tendrá un efecto transitorio de inflación que no afectará en el largo plazo. Si esto se posterga y vemos un escenario donde se vea el precio del petróleo elevado más de seis meses, cambia totalmente el escenario”.
Limitación del crédito y competitividad europea
Al ser preguntado por las recomendaciones sobre restricciones al crédito, el ejecutivo ha defendido que Europa necesita seguir siendo competitiva y sostener el crecimiento económico, algo que, a su juicio, pasa por que la banca pueda seguir financiando a familias y empresas: “Esperamos que el regulador sea receptivo a eso y nos deje una estructura en la cual nos permita competir”.
Ha asegurado que el volumen de financiación que se está otorgando en España es prudente y equilibrado: “La cantidad de deuda que pueda tener un español promedio antes del 2008 contra lo que tiene hoy es mucho menor”, y ha rechazado que exista en estos momentos una burbuja inflacionaria en los precios.
Sin planes de nuevas adquisiciones
En cuanto a posibles operaciones corporativas futuras, Grisi ha indicado que, en el medio plazo, el Santander se siente cómodo con su perímetro actual tras varios años de movimientos, y ha remarcado que son el banco “más rentable en cinco mercados” de los 10 en los que operan, mientras que en los demás siguen trabajando para acercarse a esa posición.
También ha descartado que la postura del Gobierno español respecto a la administración de Donald Trump en Estados Unidos pueda alterar la compra de Webster Bank: “Hemos sido bastante bienvenidos. El proceso va como lo habíamos previsto y no hemos visto ninguna sensibilidad por parte del gobierno americano a que nosotros adquiramos Webster”.