Grupo Casa Remigio da un nuevo paso en su crecimiento en la capital con la inauguración este miércoles de Café de Cervantes, el icónico local situado en pleno centro de la renovada Plaza de España de Madrid, según ha comunicado la compañía.
La firma hostelera, creada en 1996, suma ya más de 20 establecimientos, entre ellos Casa Madrid, Café del Río, La Taberna o The Irish Corner en la ciudad de Madrid, así como Bar Sevilla, en el casco histórico de Cádiz, y el Beach Club La Bahía Cádiz. El grupo se ha especializado en ofrecer experiencias gastronómicas en enclaves naturales singulares tanto de Madrid como de Cádiz.
Con una filosofía basada en la integración con el entorno, sus locales se distribuyen en espacios como Madrid Río, Casa de Campo, Dehesa de la Villa, el centro de Cádiz y las playas gaditanas de El Puerto de Santa María, Rota y Tarifa, donde combinan ocio, gastronomía y paisaje.
Café de Cervantes, el nuevo espacio gastronómico de Plaza de España, toma como referencia la obra más célebre de Miguel de Cervantes, 'El Quijote', y pretende en un escenario privilegiado "transformar la gastronomía castiza con un concepto que trasciende lo culinario: un lugar donde la literatura, la historia y el sabor se entrelazan en cada detalle".
El restaurante presentará una carta articulada en torno a los episodios de 'El Quijote', de forma que cada elaboración rinde homenaje al esplendor del Siglo de Oro y a la esencia madrileña. Además de la propuesta culinaria, los clientes tendrán acceso a una librería centrada en la figura de Cervantes y en la literatura de esa época, y podrán degustar el tradicional vermú madrileño, reinterpretado sin renunciar a su carácter original.
"La arquitectura de Café de Cervantes es, en sí misma, una obra de arte. Diseñado y construido casi completamente de manera artesanal, cada detalle ha sido cuidado con esmero. Cada pieza de la cúpula ha sido fabricada a mano, reflejando un compromiso absoluto con la calidad y la autenticidad", ha señalado el consejero delegado de Grupo Casa Remigio, Juan Ramos.
El proyecto se completa con dos grandes terrazas: una frontal, que sirve de acceso y recepción para los visitantes, y otra situada en el lateral del edificio. La construcción se verá rodeada por un jardín vertical que, con el paso del tiempo, cubrirá la fachada en su totalidad, fusionando vegetación y arquitectura en pleno centro de Madrid.