El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha subrayado este jueves que las perspectivas de la economía de la zona euro “están claramente condicionadas” por la situación en Oriente Próximo. Al mismo tiempo, se ha mostrado “plenamente convencido” de que España continuará siendo un socio estrecho de Estados Unidos y ha lamentado la ausencia de una posición común europea en la que España hubiera estado integrada.
“Estoy plenamente convencido de que España seguirá siendo un aliado cercano de EEUU y que cooperaremos”, ha señalado el exministro español de Economía, que ha defendido que la cooperación debe situarse por encima de las distintas metas políticas.
En esta línea, el número dos del BCE ha admitido que habría deseado, y habría considerado muy positivo, que la Unión Europea hubiera articulado una respuesta conjunta.
“Se puede estar de acuerdo o no con lo que está sucediendo en Irán, pero creo que habría sido muy importante tener una postura conjunta en Europa y que España hubiera formado parte de ella”, ha apuntado.
Al referirse a las consecuencias del ataque a Irán por parte de Israel y EEUU, Guindos ha recordado que, aunque la economía europea ha mostrado ser “más resiliente de lo previsto”, sus expectativas “están claramente condicionadas por lo que está sucediendo en Oriente Próximo”.
Según ha explicado, estas acciones militares han elevado de forma notable la incertidumbre, por lo que considera necesario analizar el futuro con un planteamiento distinto, basado en varios posibles escenarios.
Así, el escenario central que maneja sería el de un choque de corta duración, mientras que un segundo escenario contempla un conflicto más prolongado de lo inicialmente anticipado.
Con todo, Guindos ha puesto en valor que, hasta la fecha, el comportamiento de los mercados financieros ha sido ordenado, con una apreciación del dólar, un ligero repunte de las rentabilidades de la deuda soberana y movimientos controlados en las bolsas. “El rendimiento de los mercados es ordenado y están reaccionando a algo que ha generado mucha incertidumbre de forma muy ordenada”, ha resumido.
Sobre las posibles implicaciones para la política monetaria del BCE, el vicepresidente ha insistido en que el mandato del banco central es garantizar la estabilidad de precios. En este sentido, ha recalcado que lo determinante será comprobar si se produce un cambio sustancial y persistente en la inflación y en las expectativas de inflación, ya que, si el conflicto en Oriente Próximo se prolonga, “existe el riesgo de que las expectativas de inflación cambien”.