El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha señalado este lunes que cualquier ajuste de la política monetaria, y en particular un eventual incremento de los tipos de interés, ante la situación generada por la guerra de Irán “dependerá de los efectos de segunda ronda”.
Durante su participación en el foro “Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! Crecimiento, cohesión e incertidumbre”, organizado en Madrid por “El Español”, “Invertia” y “Disruptores”, el exministro ha admitido que el BCE “no puede hacer nada” para neutralizar el impacto inicial del ‘shock’ de oferta, por lo que ha puesto el foco en la evolución de los efectos de segunda ronda y en cómo se comportan las expectativas de inflación.
Según Guindos, más allá del encarecimiento inmediato de la energía derivado del conflicto, se dejará notar un efecto adicional sobre la cadena petroquímica, desde los fertilizantes hasta los plásticos, que “está subiendo ya de precio”.
Ha señalado, además, que este encarecimiento repercute directamente en los costes de las empresas y también en la confianza, tanto en los mercados desde la óptica de la inversión como en el ánimo de los consumidores.
Por ello, el vicepresidente del BCE ha insistido en que “la subida de tipos dependerá de los efectos de segunda ronda”.
Guindos celebra el resultado electoral en Hungría
En otro orden de cosas, Guindos ha expresado abiertamente su satisfacción por el reciente desenlace electoral en Hungría, donde el partido encabezado por el conservador Péter Magyar se ha impuesto con claridad a la formación del primer ministro Viktor Orbán, un resultado que ha descrito como “una señal muy importante”.
“Es una realidad muy positiva”, ha afirmado Guindos, aludiendo a que un partido conservador tradicional haya derrotado con claridad a una fuerza radical de extrema derecha que venía bloqueando decisiones en el seno de la Unión Europea, con efectos sobre el enfoque proeuropeo. “Es una señal muy importante a futuro, sobre todo en Europa”, ha concluido.