Guindos urge a Europa a elevar el gasto en defensa y avisa de efectos de segunda ronda por la guerra

Luis de Guindos reclama más gasto en defensa en Europa y alerta de riesgos inflacionistas de segunda ronda por las guerras y la incertidumbre geopolítica.

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El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, en una imagen de archivo. Juanma Serrano - Europa Press

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El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha reclamado que Europa aumente de forma significativa su presupuesto en defensa y ha avisado de que "preocupan más" los efectos de "segunda ronda" sobre los precios que puede desencadenar la guerra en Oriente Medio.

Ante una coyuntura económica "marcada por la guerra", De Guindos ha defendido la necesidad de una "mayor integración y cooperación entre los países europeos" para "sobrevivir en el nuevo mundo", advirtiendo de que, si se mantiene la actual fragmentación, "Europa caerá en la peor irrelevancia".

Estas reflexiones las ha realizado en el Parador de Soria, durante el Encuentro Empresarial del Club Cámara, donde ha repasado la situación económica de la zona euro que, antes del estallido de la guerra de Irán, "tenía un crecimiento mejor de lo que se preveía".

De Guindos ha remarcado que el escenario global surgido tras la caída del muro de Berlín o el final de la Segunda Guerra Mundial ya no es el mismo, y se ha transitado de un entorno en el que las relaciones internacionales se regían por normas a otro en el que domina "el poder del más fuerte".

En este contexto, ha señalado que "Europa se enfrenta a un reto muy importante en defensa, porque tenemos una guerra en las puertas de Europa como es Ucrania, y por otro lado EEUU, que siempre se ha ocupado de la defensa de Europa, en estos momentos está desaparecido, lo que es una circunstancia nueva", ha alertado, aludiendo a ese paraguas de EEUU "que antes beneficiaba y ahora se cierra, lo que obliga a incrementar el gasto en defensa".

SITUACIÓN ECONÓMICA Y CONFLICTO

Al analizar el pulso de la economía, ha insistido en que está condicionada por la guerra y ha considerado "importante" retroceder "cinco semanas antes", cuando el crecimiento europeo era "mejor de lo previsto" y la inflación se situaba en el 2,1%.

También ha recordado que, pese a la incertidumbre generada por la política arancelaria de Estados Unidos, "Europa capeaba mejor el entorno complejo de lo que se había previsto".

Ha explicado que es en ese momento cuando estalla la guerra de Irán, que "incrementa la incertidumbre y los precios de la energía", con un doble impacto: por un lado eleva el nivel general de precios y, por otro, frena la actividad económica.

El vicepresidente del BCE ha reiterado que la magnitud del daño "dependerá de la evolución del conflicto", de modo que cuanto más prolongado y extendido sea, mayor será su efecto.

En este marco de "incertidumbre", ha detallado que el BCE ha diseñado un escenario central y otros dos alternativos, "el adverso y el severo", que se diferencian por el grado de "inestabilidad del efecto negativo derivado de la guerra, al no saber cómo va a evolucionar el conflicto".

De Guindos ha incidido en que el BCE ya había comenzado a rebajar los tipos de interés, pero ha recalcado que la política monetaria "no puede hacer nada en un primer impacto", de ahí que la inquietud se concentre en los "impactos de segunda ronda donde las expectativas de inflación comienzan a acelerarse".

ESTABILIZACIÓN FINANCIERA

En cuanto a la estabilización financiera, el vicepresidente del Banco Central Europeo ha señalado que la posición de partida de la banca es sólida, aunque ha advertido de que "existen riesgos", y ha identificado tres focos principales de vulnerabilidad potencial.

El primero se sitúa en las valoraciones de los mercados (renta fija y variable), que "han sido muy elevadas", si bien sin episodios de tensión comparables a los de la pandemia, lo que refleja "una cierta estabilidad".

El segundo riesgo para la estabilidad reside en la política fiscal europea, que se encuentra "bastante límite" y presenta notables diferencias entre países.

Como tercer elemento de preocupación ha citado a los no bancos, "un sector muy amplio que va desde compañías de seguros a fondos de inversiones" y que genera más incertidumbre, al tratarse de "crédito privado" y de "fondos que invierten dando préstamos alternativos a la banca".