Hacienda propone a las CCAA desligar las entregas a cuenta de los Presupuestos del Estado

Hacienda estudia con las comunidades autónomas desligar las entregas a cuenta de los Presupuestos y reformar el modelo de financiación autonómica.

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La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Alberto Ortega - Europa Press

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Alberto Ortega - Europa Press

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El Ministerio de Hacienda ha puesto sobre la mesa para las comunidades autónomas la opción de separar las entregas a cuenta de los Presupuestos Generales del Estado, dentro del proceso de negociación para la reforma del modelo de financiación autonómica.

Según la información publicada este viernes por “El País” y verificada por Europa Press, Hacienda ha comunicado a los gobiernos regionales la idea de incorporar en la futura ley de financiación autonómica la posibilidad de que estos pagos anticipados queden al margen de la aprobación anual de las cuentas públicas.

Hasta ahora, la actualización de las entregas a cuenta en situaciones de prórroga presupuestaria se ha articulado en distintas ocasiones mediante reales decretos-ley, aunque el objetivo del departamento que dirige Hacienda es garantizar su abono sin depender de este mecanismo excepcional.

En el esquema vigente, la Administración General del Estado es la que ingresa inicialmente la recaudación de los impuestos compartidos y, posteriormente, las comunidades autónomas reciben unas entregas a cuenta calculadas de forma previa, el ejercicio inmediatamente anterior, con independencia de cómo evolucione finalmente la recaudación.

De este modo, los gobiernos autonómicos disponen de una cantidad fija predeterminada y, transcurridos dos años, se practica la liquidación definitiva del sistema con los ingresos reales. Si la recaudación ha sido superior a la prevista, ese incremento se percibe por las comunidades con un desfase de dos ejercicios.

En la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica diseñada por el Gobierno, las comunidades que así lo decidan podrán optar por un modelo de caja compartida, en el que los ingresos del IRPF se distribuyan de forma simultánea entre la Administración central y las administraciones autonómicas.

Cada comunidad comunicará su voluntad de integrarse en este esquema en la correspondiente comisión mixta con el Estado, con un compromiso de permanencia de cinco años.

Además, el Ejecutivo prevé abrir una negociación específica con las comunidades autónomas con el fin de adelantar en el tiempo las liquidaciones del sistema, de manera que el ajuste entre previsiones e ingresos efectivos se realice con menor retraso.