El Ministerio de Hacienda ha perfilado ya el incentivo tributario con el que el Gobierno busca sumar a la CEOE al pacto para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026, que el Ejecutivo quiere situar en 1.221 euros mensuales en catorce pagas, lo que supone un incremento del 3,1% respecto a la cuantía vigente en 2025.
De acuerdo con la propuesta de Hacienda a la que ha tenido acceso Europa Press, el departamento que dirige María Jesús Montero contempla una reducción fiscal de carácter progresivo, que podría llegar a neutralizar hasta el 100% del impacto de la subida del SMI. Este beneficio se aplicaría a las empresas que incorporen trabajadores con retribuciones superiores al SMI, siempre que ello suponga un aumento efectivo de la plantilla.
En la práctica, el incentivo consistiría en una minoración de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Las compañías podrían acogerse a esta rebaja si, al cierre del periodo impositivo, su plantilla media total con contratos con sueldos por encima del SMI es superior a la registrada al inicio de ese mismo ejercicio.
Para poder disfrutar de esta reducción, el crecimiento de la plantilla deberá ser, como mínimo, de un trabajador a tiempo completo durante un año en el caso de empresas con menos de 100 empleados. En las compañías con al menos un centenar de trabajadores, el requisito será incorporar al menos a dos empleados más o elevar la plantilla en, como mínimo, un 1%.
La cuantía de la reducción será gradual y se ajustará al porcentaje de incremento de la plantilla: será menor cuando el aumento de personal sea inferior al 5% y alcanzará el 100% si el número de empleados crece un 15% o más. Además, estos refuerzos de personal deberán mantenerse durante los dos ejercicios siguientes.
(((HABRÁ AMPLIACIÓN)))