La campaña comienza el 8 de abril y se extiende hasta el 30 de junio de 2026.
Se podrá presentar:
- por internet desde el inicio
- por teléfono desde el 6 de mayo
- de forma presencial desde el 1 de junio
Las citas previas se abren días antes en cada modalidad.
El límite más conocido: 22.000 euros al año
La regla general es clara. No estás obligado a hacer la declaración si ganas hasta 22.000 euros brutos al año con un solo pagador y no tienes otros ingresos relevantes.
Este es el caso más habitual y afecta a la mayoría de trabajadores. También se mantiene este límite si tienes varios pagadores, siempre que lo cobrado del segundo y siguientes no supere los 1.500 euros en total.
Cuándo baja el límite a 14.000 euros
El límite baja a 14.000 euros si ocurre alguna de estas situaciones:
- Tienes más de un pagador y el segundo paga más de 1.500 euros
- Recibes pensiones compensatorias
- Cobras anualidades por alimentos no exentas
- El pagador no aplica retención
- Tienes ingresos con tipo fijo de retención
Este es uno de los errores más comunes. Hay personas que ganan menos de 22.000 euros y aun así están obligadas a declarar.
Los otros ingresos que pueden obligarte a declarar
El sueldo no es lo único que cuenta. También influyen:
- Intereses bancarios o dividendos
- Ganancias patrimoniales
- Premios o inversiones
Si estos ingresos superan 1.600 euros anuales, pueden obligarte a presentar la declaración.
Además, otras rentas como ayudas públicas o imputaciones inmobiliarias tienen un límite conjunto de 1.000 euros.
Quién no tiene que declarar
No están obligadas las personas con:
- Ingresos totales inferiores a 1.000 euros al año
- Pérdidas patrimoniales inferiores a 500 euros
Son casos poco frecuentes, pero existen.
Quién tiene que declarar siempre
Hay situaciones donde la obligación es automática. Los beneficiarios del ingreso mínimo vital deben presentar la declaración en todos los casos, incluso si no han tenido ingresos relevantes. También deben hacerlo quienes quieran aplicar deducciones o beneficios fiscales.
El error más común: pensar que todo depende del sueldo
No basta con mirar el salario. Hay que tener en cuenta:
- Número de pagadores
- Ayudas recibidas
- Ingresos adicionales
- Situación personal
Esto hace que muchas personas crean que no están obligadas cuando sí lo están.
¿Conviene hacer la declaración aunque no estés obligado?
En muchos casos, sí. Si te han retenido de más durante el año, la declaración puede salir a devolver. No hacerla por pensar que no es obligatorio puede implicar perder dinero.