Hatta Energy muda su sede fiscal a Galicia y prevé invertir 14 millones en dos plantas de biocombustibles

Hatta Energy traslada su sede fiscal a Galicia, reclama ser operador confiable y prepara dos plantas de biocombustibles con hasta 14 millones de inversión.

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El CEO de Hatta Energy HATTA ENERGY

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Hatta Energy, mayorista de derivados del petróleo que en 2024 figura como la quinta operadora de España —y que, según sus responsables, sería ya la cuarta si se extrapolan los datos actuales—, decidió en septiembre trasladar su domicilio fiscal a Galicia.

La compañía, que cuenta con oficina en Oleiros (A Coruña) y una plantilla cercana a los 40 empleados, se dedica exclusivamente a la comercialización, a diferencia de grupos integrados como Repsol. Desde su nueva base gallega, prevé destinar entre 12 y 14 millones de euros a la puesta en marcha de dos plantas de biocombustibles en la comunidad. Por ahora no concreta ni la ubicación ni el calendario, aunque ya ha iniciado contactos con potenciales socios industriales y con la Xunta.

Estos proyectos dependen de que Hatta Energy obtenga la condición de operador confiable, una figura creada para reforzar el control y luchar contra el fraude en el sector de los hidrocarburos. La empresa reclama agilidad a la Agencia Tributaria, al entender que el retraso le penaliza frente a sus competidores.

En una comparecencia ante los medios este jueves, su CEO, Javier Alonso, acompañado por el director financiero y el responsable de asesoría legal, ha denunciado que entre “seis posibles operadores confiables, cinco ya lo tienen”, mientras que Hatta Energy sigue pendiente de resolución.

La compañía sostiene que esta situación le genera un fuerte impacto económico, ya que le obliga a adelantar el IVA de cada una de sus operaciones —más de un millar diarias— en un entorno de gran volatilidad de precios, al que se suma un recargo adicional del 10%.

Paralelamente, el Ministerio para la Transición Ecológica estudia una propuesta de sanción elevada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), calificada como grave y cifrada en unos 4 millones de euros, por un supuesto incumplimiento de las reservas mínimas de petróleo.

Alonso ha desvinculado la “lentitud” de la Agencia Tributaria a la hora de otorgar el estatus de operador confiable de esta propuesta de multa, y ha insistido en que “es una propuesta”. En todo caso, la atribuye a una cuestión de “interpretación jurídica” y la sitúa dentro del “devenir propio de una actividad que genera mucho dinero”. En el escenario regulatorio actual, añade, “el fraude no es posible”.

“Segunda compañía gallega” y apuesta por un hub energético

Con más de 1.000 operaciones diarias, Hatta Energy suministra combustible a más de un centenar de estaciones de servicio en Galicia y concentra alrededor del 50% del mercado no abanderado a nivel estatal. En el último ejercicio registró una facturación de 3.500 millones de euros y comercializó 1.600.000 metros cúbicos de hidrocarburos.

Tras fijar su sede fiscal en la provincia de A Coruña, la empresa se presenta como “la segunda compañía gallega, tras Inditex”, y reivindica su contribución a la Hacienda pública, que cifra en 700 millones de euros anuales en concepto de IVA.

Hatta Energy sostiene que ha escogido Galicia como “zona idónea” por su disponibilidad de recursos naturales, “sobre todo biomasa”, su red logística y las “oportunidades de inversión”, con la intención de impulsar la comunidad como “hub en Europa”. Reconoce también que “puede haber” influido en el cambio de domicilio la reciente ley autonómica de aprovechamiento de recursos naturales aprobada por el Gobierno gallego.

La solicitud para ser reconocida como operador confiable se presentó el 5 de enero y el plazo máximo para resolver es de tres meses. La compañía afirma que cumple todos los requisitos exigidos, incluido el de solvencia financiera, y que la Agencia Tributaria “está valorando” el expediente dentro de los tiempos legales. No obstante, lanza un aviso: “No nos pueden hacer esperar más tiempo”, porque el actual “impasse” les “asfixia” y provoca un notable “estrés financiero”.

En sus reclamaciones, la empresa apela al contexto geopolítico y a la escalada de precios de la energía. A juicio de su CEO, “el tiempo va en contra del consumidor”, ya que “quitar actores debilita al mercado”. Por ello defiende “abrirlo” a más operadores para favorecer una reducción de precios.

Planes de inversión y diferencias con Altri

En cuanto a los proyectos industriales, los directivos de Hatta Energy recuerdan que están sujetos a cláusulas de confidencialidad, pero precisan que trabajan en dos plantas que generarían más de 100 empleos entre ambas.

La empresa ya ha mantenido “los primeros contactos” con la Xunta. Vincula estas instalaciones a una “necesidad estratégica” para adaptarse a las obligaciones ambientales y normativas, pero también subraya que “la etiqueta verde hay que creer en ella”, y que en Hatta Energy existe “parte de creencia”.

La compañía ha analizado posibles ubicaciones, que “se han testeado” y cuentan con “sondeada alguna asociación vecinal”, con la expectativa de que “no hay problemas” de rechazo social. En estos proyectos, Hatta Energy “iría a apoyar —a los socios de ingeniería— y liderar” desde el punto de vista financiero.

Los responsables de la firma remarcan, asimismo, que la factoría de Altri prevista en Palas de Rei tiene “poco que ver” con sus iniciativas, cuyo impacto ambiental será —aseguran— “muchísimo menor”. “Cumplirán toda normativa” y “no habrá ningún problema”, insisten, al tratarse de proyectos vinculados a la energía verde, como la biomasa, la eólica o la fotovoltaica.

Si los plazos se cumplen conforme a lo previsto, la empresa calcula que “este año habría presentación” de alguno de estos desarrollos, que manejan horizontes temporales de “dos-tres años”.