El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha señalado este jueves que, en estos momentos, no existe “ningún indicador” que refleje un impacto de los actuales problemas geopolíticos sobre la evolución del turismo en España.
Hereu ha realizado estas declaraciones en una rueda de prensa convocada para presentar el balance turístico de 2025 y las previsiones para 2026. Durante su comparecencia, ha subrayado que, pese a la ausencia de señales de alarma, el Ministerio sigue “muy pendiente” de la situación internacional, tanto en el ámbito turístico como en otros terrenos.
“Hoy, a 15 de enero, no tenemos ningún elemento que nos haga cambiar o ver tendencias decrecientes en este sentido”, ha remarcado el titular de Turismo, insistiendo en que los datos disponibles apuntan a la continuidad de la senda positiva.
Tras un nuevo máximo histórico de llegadas y gasto turístico en 2025, el ministro ha avanzado que, con la información actual, España se encamina a recibir 26 millones de turistas en el primer cuatrimestre del año, lo que supondría un incremento del 3,7% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Además, el desembolso turístico en esos cuatro primeros meses alcanzaría los 35.000 millones de euros, un 2,6% más.
A juicio de Hereu, esta previsión de avance constituye “la mejor noticia” tanto para los destinos y sus residentes como para el conjunto de la economía española, al consolidar al turismo como uno de los principales motores de crecimiento.
En paralelo, Exceltur dibujó este martes, también en rueda de prensa, un escenario de normalización de la actividad turística en España, condicionado por la creciente incertidumbre global y basado en la hipótesis de que no se impondrán nuevas restricciones a la movilidad internacional.
Según el análisis de este grupo empresarial, el sector podría alcanzar cerca de 230.000 millones de euros de PIB turístico en 2026, lo que implicaría un alza real del 2,4%, por encima del 2,2% previsto para el conjunto de la economía española.
Por su parte, la Mesa del Turismo anticipó recientemente un 2026 sin sobresaltos para la industria, con una primera mitad de año marcada por la plena normalidad e incluso con algunos meses que registrarían crecimientos por encima de los de 2025.
“Encaramos 2026 con un espíritu optimista y un horizonte de crecimiento moderado pero sostenido, respaldado por unas previsiones favorables. Éstas se sustentan en el incremento de la reserva de 'slots' aéreos para la temporada y en el número de congresos y grandes eventos confirmados para el turismo mice a lo largo del año”, detalló su presidente, Juan Molas.