Economía

Hoteles de lujo y gasto en experiencias marcan el turismo español en 2026 según Mastercard

España encara 2026 con un turismo más premium, menos estacional y centrado en experiencias, según el Economic Outlook 2026 de Mastercard.

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El turismo en España afronta 2026 con un contexto claramente favorable para afianzar un modelo de crecimiento más inteligente, en el que la prioridad pasa a ser la rentabilidad frente al mero aumento del número de visitantes. Así lo señala el informe Economic Outlook 2026 del Mastercard Economics Institute, que coloca a España a la cabeza de Europa en expansión del PIB, con un avance del 2,1%, casi un punto por encima de la media de la UE, impulsado en gran medida por la fortaleza del sector turístico.

El pilar de las proyecciones para el próximo ejercicio es una desestacionalización más profunda de los flujos turísticos, una tendencia ya visible en 2024-2025 pero que, según el análisis, se intensificará a lo largo de 2026.

De acuerdo con el estudio de Mastercard, el turismo mantendrá su dinamismo durante los meses de otoño e invierno gracias a una mayor oferta de alojamiento de gama alta y a la creciente preferencia de los viajeros por evitar los picos tradicionales de verano, especialmente julio y agosto.

Impulso del segmento premium

La apertura continuada de hoteles y complejos de alto nivel permite atraer a un perfil de turista con mayor poder adquisitivo sin necesidad de disparar el volumen total de llegadas. Este viajero de lujo funciona como motor de valor añadido, elevando el ingreso medio por visitante y ayudando a sostener el equilibrio de la balanza turística.

El patrón de consumo se orienta cada vez más hacia el desembolso en experiencias —bienestar, gastronomía, citas culturales, actividades a medida— y menos hacia el gasto centrado únicamente en el alojamiento o las compras. En función del calendario de grandes eventos (festivales, ferias, competiciones deportivas), este cambio puede reforzar la desestacionalización y provocar picos de demanda en meses que tradicionalmente registraban menor actividad.

El informe subraya que el gasto concentrado en los cinco principales destinos turísticos del país, históricamente los más saturados, ha pasado del 40 % al 34 % del total desde 2019. Este descenso evidencia una mayor diversificación geográfica hacia áreas menos congestionadas. Elementos demográficos como el aumento de jubilados europeos que rehúyen la masificación y de hogares jóvenes sin hijos están favoreciendo esta redistribución del turismo.

Las proyecciones de Mastercard encajan con las cifras manejadas por el sector. CBRE prevé 52 nuevas aperturas de hoteles de 5 estrellas en España durante 2026, de un total de 210 inauguraciones previstas. Madrid concentrará el 17% de estos nuevos establecimientos de lujo. Baleares y Canarias también sumarán proyectos relevantes, entre ellos el Mandarin Oriental Punta Negra en Calvià (Mallorca), primer resort de la marca en Europa, mientras que Andalucía encabeza el pipeline de proyectos de alta gama con más de 60 desarrollos en marcha.

Este aumento de la planta hotelera premium responde a una demanda ya consolidada: los hoteles de cinco estrellas cerraron 2025 con niveles de ocupación superiores al 75% y con tarifas medias diarias (ADR) por encima de los 290-340 euros, muy superiores a las registradas por categorías inferiores.

Impacto económico y desafíos

Para el Mastercard Economics Institute, el turismo continuará siendo un motor esencial del avance económico español en 2026, aunque con un enfoque más centrado en la calidad y la sostenibilidad para contener los efectos de la saturación. La combinación de desestacionalización y oferta de lujo permite generar empleo y riqueza en los meses de menor presión turística, reduciendo la excesiva dependencia de los picos veraniegos.

No obstante, el sector deberá prestar atención a la verdadera capacidad del mercado para absorber el incremento de establecimientos de alta gama y al efecto de la competencia procedente de nuevos polos turísticos en el Mediterráneo oriental, como Albania, Montenegro o Turquía. La turismofobia latente en determinados núcleos urbanos también podría afectar a futuras inversiones si no se aborda mediante políticas que favorezcan una redistribución más equilibrada de los flujos.

En este contexto, 2026 se perfila como el ejercicio en el que el turismo español consolida su salto hacia un modelo claramente premium: menor concentración estacional, mayor gasto medio por viajero y una actividad más repartida a lo largo del año. Las previsiones de Mastercard apuntan a que, en un escenario de crecimiento más moderado de las llegadas, el lujo y las experiencias se convertirán en los principales vectores de rentabilidad para el sector.