La marca alemana de moda Hugo Boss cerró 2025 con un beneficio neto atribuido de 249 millones de euros, lo que supone un incremento del 17% frente al ejercicio anterior. Al mismo tiempo, la compañía ha aprobado un programa de recompra de acciones propias por un total de 200 millones de euros, que se desarrollará hasta finales de 2027.
En el conjunto del año, las ventas de la firma textil alcanzaron los 4.270 millones de euros, una ligera caída del 1% respecto a 2024. No obstante, si se excluye el impacto de las divisas, la cifra de negocio avanzó un 2% interanual.
Por áreas geográficas, la facturación de Hugo Boss en Europa, Oriente Próximo y África (EMEA) se situó en 2.664 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 2%. En cambio, en América los ingresos retrocedieron un 3%, hasta 993 millones de euros, y en Asia Pacífico descendieron un 8%, hasta 509 millones de euros. A su vez, los ingresos procedentes de licencias sumaron 104 millones de euros hasta septiembre, un 5% menos.
Entre octubre y diciembre, la compañía obtuvo un beneficio neto atribuido de 109 millones de euros, un 30% superior al registrado en el cuarto trimestre del año previo. En ese mismo periodo, las ventas aumentaron un 2%, hasta 1.281 millones de euros.
“2025 volvió a poner de relieve la rápida transformación de nuestra industria, marcada por la innovación tecnológica, la evolución de las preferencias de los consumidores y la continua incertidumbre macroeconómica y geopolítica”, expuso Daniel Grieder, consejero delegado de Hugo Boss, quien destacó el sólido rendimiento de la empresa en el cuarto trimestre.
“2026 será un año decisivo para una reorientación estratégica de marcas y canales”, añadió el ejecutivo, apuntando que, si bien las medidas para mejorar la productividad y la calidad en la presencia global de Hugo Boss afectarán temporalmente a la evolución de los ingresos y los resultados, “son esenciales para posicionar a Hugo Boss para el éxito a largo plazo”.
En este contexto, la empresa prevé para el ejercicio actual un descenso de las ventas en un rango de un solo dígito medio a alto en términos ajustados por tipo de cambio. Asimismo, anticipa una reducción del resultado operativo (Ebit) hasta una horquilla de entre 300 y 350 millones de euros, acompañada de una caída del beneficio neto en línea con la evolución del Ebit.