Hyperion Fund, vehículo de capital riesgo enfocado en los sectores de defensa y aeroespacial y entre cuyos impulsores figura el exlíder del PP Pablo Casado, y Corporación Financiera Azuaga han puesto en marcha Boost Air, un nuevo grupo aeronáutico con el que calculan alcanzar unos 600 millones de euros de ingresos dentro de cinco años.
El grupo nace de la unión de Gestair, Brok-air y ATS Aviation, con la meta de consolidarse como el “referente español independiente del sector”.
Según detalla la empresa en una nota de prensa, su constitución se enmarca en un momento “decisivo” para la aviación, caracterizado por la expansión del negocio, el envejecimiento de las flotas, el refuerzo de los programas de defensa y una creciente demanda de servicios de mantenimiento y soporte técnico.
La nueva Boost Air asumirá todas las labores vinculadas a la vida operativa de un avión: gestión y operación, mantenimiento en línea y en base, reparación y gestión de componentes, diseño y modificaciones, incluidas conversiones especiales, capacidades específicas para defensa y formación de equipos técnicos y de vuelo. Asimismo, prestará servicios para navegación aérea de defensa, aviación ejecutiva y aviación comercial.
Con este movimiento, Boost Air concentrará las capacidades de las tres compañías integradas para explotar sus sinergias. Con ello, la empresa prevé duplicar su volumen de negocio en un horizonte de cinco años, tomando como referencia los cerca de 300 millones de euros actuales.
El director general de Boost Air, Miguel Ángel Morell, ha subrayado que Boost Air “no es un cambio de marca”, sino la “evolución natural de las tres compañías” que optan por operar como un único grupo para ofrece “una propuesta más sólida, más integrada y con mayor capacidad de respuesta”.
“Nuestro objetivo es convertirnos en el grupo aeronáutico español independiente de referencia, con capacidad para competir sólidamente también fuera de nuestras fronteras”, ha esgrimido Morell.
En estos momentos, el grupo desarrolla su actividad en España, Malta y Portugal, y su plan pasa por reforzar su posición en el sur de Europa, al tiempo que avanza de manera gradual en otros mercados internacionales.
En conjunto, dispone de más de 47.000 metros cuadrados de hangares repartidos por emplazamientos como Madrid-Barajas, Cuatro Vientos, Málaga-Costa del Sol y Castellón. Además, sumará otros 12.000 metros cuadrados en Barajas, lo que situará su capacidad total cercana a los 60.000 metros cuadrados de hangares.
La compañía integra a más de 900 profesionales entre técnicos, ingenieros, tripulaciones y distintos especialistas. Paralelamente, ha puesto en marcha una academia propia para la formación de técnicos de mantenimiento, tripulaciones y otros perfiles cualificados.