IAG ha optado por abandonar el proceso para hacerse con una participación minoritaria en la aerolínea portuguesa TAP, al no presentar una oferta vinculante dentro del plazo que concluía este jueves. En cambio, Air France-KLM y Lufthansa sí han continuado en la puja al remitir sus propuestas formales al Ejecutivo portugués.
En declaraciones a Europa Press, la matriz de Iberia ha argumentado que su decisión es “la mejor decisión” para proteger los intereses de sus accionistas, subrayando que ha dado prioridad a un enfoque centrado en “el crecimiento y la transformación de negocios y alianzas existentes, con una asignación disciplinada del capital para alcanzar nuestros objetivos estratégicos y financieros”.
El grupo ha remarcado asimismo que, en cualquier operación de compra, considera imprescindible contar con una opción clara para llegar a la propiedad total y así poder gestionar y transformar la compañía objetivo a su criterio.
Por su parte, Air France-KLM, que presentó su oferta el miércoles, difundió un comunicado en el que su consejero delegado, Benjamin Smith, resaltó que la aerolínea portuguesa encaja “perfectamente” en su estrategia de múltiples centros de operaciones. “Nuestra ambición es fortalecer las operaciones en Lisboa al tiempo que desarrollamos la conectividad en otras ciudades del país, incluyendo Oporto”, ha añadido.
En el caso de Lufthansa, el vicepresidente ejecutivo de estrategia, Tamur Goudarzi, confirmó ayer en medios lusos que la compañía presentó una propuesta, reiterando que “es el socio mejor preparado para desarrollar la aerolínea de bandera portuguesa”. Además, Goudarzi ha insistido que no rebajará el precio que está dispuesto a pagar “solo por la crisis energética”.
En declaraciones anteriores a ‘Bloomberg’, el ministro de Finanzas portugués, Joaquim Miranda Sarmento, declaró que TAP destaca por ser “probablemente la última” aerolínea de tamaño medio de Europa disponible en el mercado, con “grandes vínculos” en rutas internacionales que la hacen “especialmente atractiva”.
Una vez expirado el plazo, el Gobierno luso iniciará ahora el análisis de las ofertas iniciales. Según explica ‘Bloomberg’, los candidatos que superen esta primera criba tendrán 90 días para remitir sus propuestas vinculantes. Posteriormente, las autoridades podrán abrir un proceso de negociación con uno o varios de ellos antes de adoptar una resolución final, siguiendo las condiciones fijadas previamente por el Ejecutivo.