iAhorro descarta que la compra de vivienda por extranjeros sea la única causa del problema de acceso

iAhorro defiende que la compra de vivienda por extranjeros solo añade presión en zonas concretas y no es el origen principal del problema de acceso.

3 minutos

Anuncios de viviendas en venta en una inmobiliaria. Tomàs Moyà - Europa Press

Publicado

3 minutos

La adquisición de vivienda por parte de compradores foráneos ejerce una presión “adicional” en zonas muy específicas del territorio, pero no explica “por sí sola” las dificultades generalizadas para acceder a una casa en España, según la directora de Comunicación y portavoz del comparador y asesor hipotecario iAhorro, Laura Martínez.

“La solución pasa por aumentar la oferta, especialmente la vivienda asequible, agilizar los procesos urbanísticos y crear un marco estable que permita construir más y mejor. Culpar únicamente al comprador extranjero simplifica en exceso un problema que es estructural y complejo”, ha asegurado Martínez.

La firma de asesoramiento hipotecario subraya que la llegada de capital foráneo también aporta efectos favorables a la economía española, entre ellos la creación de empleo y el incremento del Producto Interior Bruto (PIB), tendencias que se han observado en los últimos ejercicios.

“El problema es que esta demanda creciente llega en un momento en el que la oferta es insuficiente. No se está construyendo lo suficiente para satisfacer ni la demanda nacional ni la extranjera, y a eso se suman la inseguridad jurídica, real o percibida, y alternativas más rentables como el alquiler vacacional o de corta duración, que se nutren precisamente de esa escasez”, ha añadido la portavoz.

Desde iAhorro insisten en distinguir entre el comprador extranjero particular y “otros actores del mercado”. “El comprador extranjero suele adquirir una segunda residencia o una vivienda para su jubilación. No compra con la idea principal de revender. En cambio, los fondos de inversión buscan rentabilidad, ya sea alquilando o esperando que el precio suba”, han subrayado.

Con datos de los Registradores de la Propiedad hasta septiembre de 2025 recopilados por iAhorro, solo un 13,58% de quienes compraron vivienda en España tenían nacionalidad extranjera, frente a un 86,42% con nacionalidad española.

En 2007, los compradores internacionales apenas suponían el 8,29% del total, de modo que su peso ha aumentado un 63,81%. Sin embargo, en los dos últimos años se aprecia una leve corrección: desde el máximo histórico alcanzado en 2023, con un 14,98% de extranjeros, la cuota ha bajado algo más de un punto porcentual.

“La demanda extranjera es un factor más de tensión, no es el único ni tampoco el más importante. Pero que la compra se haya multiplicado por tres desde sus mínimos de hace 16 años, en un mercado ya muy tensionado por la falta de oferta, aumenta esa presión”, ha explicado Martínez, que precisa que el impacto se concentra en áreas concretas y no tanto en la vivienda asequible.

Las islas y el litoral mediterráneo concentran la demanda extranjera

Los datos de los Registradores reflejan que las islas y el arco mediterráneo son los principales focos de atracción. En Baleares, casi tres de cada diez compradores son extranjeros, con un 29,46%, cerca de 16 puntos por encima de la media estatal.

En la Comunidad Valenciana la proporción se sitúa en el 27%, en Canarias en el 25,30% y en la Región de Murcia en el 21,89%. Cataluña también supera el promedio nacional, con un 15,05%. Estas cifras difieren notablemente de las registradas en buena parte del interior y del norte peninsular.

En autonomías como Extremadura, Galicia, Castilla y León, Cantabria o el País Vasco, el peso del comprador extranjero apenas se mueve entre el 2% y el 4%, es decir, entre nueve y once puntos por debajo de la media nacional. Incluso en la Comunidad de Madrid, uno de los mercados residenciales más tensionados, los compradores internacionales solo representan el 6,85% del total.

En cuanto al origen de esta demanda, las estadísticas de los Registradores de la Propiedad confirman el claro predominio de ciudadanos europeos, aunque se han producido cambios significativos en los últimos años. De media, los compradores de otros países pagan por viviendas en España un precio de 2.251 euros por metro cuadrado, pero detrás de esa cifra hay diferencias muy marcadas.

Los compradores procedentes de América del Norte son los que adquieren las viviendas más caras, con un precio medio de 4.314 euros por metro cuadrado. En el extremo opuesto se sitúan los compradores africanos, que apenas abonan 1.074 euros por metro cuadrado, y los procedentes de América del Sur y de América Central y Caribe, con importes en torno a los 2.100 euros.