Iberdrola someterá a la Junta un nuevo plan de bonus para directivos de hasta 20 millones de acciones

Iberdrola someterá a la Junta un nuevo plan de incentivos 2026-2028 para directivos y empleados, ligado a beneficios récord y hasta 20 millones de acciones.

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Iberdrola llevará a la aprobación de su Junta General de Accionistas, prevista para el próximo 29 de mayo, un nuevo plan de incentivos a largo plazo, denominado 'LTIP Transformador', para el periodo 2026-2028. Este programa, dirigido a la alta dirección y a parte de la plantilla, contempla la entrega de hasta un máximo de 20 millones de acciones, ligado a la consecución de beneficios históricos de forma continuada.

Según se detalla en los puntos del orden del día remitidos a la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV), la asamblea se celebrará, como desde la pandemia, en formato híbrido -con asistencia presencial y telemática- desde Bilbao. El plan se orienta a los consejeros ejecutivos -el presidente del grupo, Ignacio Sánchez Galán, y el consejero delegado, Pedro Azagra-, al equipo directivo y a otros profesionales de la sociedad matriz y del resto de empresas del grupo que, “por su posición o por su responsabilidad, se considere que contribuyen de manera decisiva a la creación de valor sostenible”.

El esquema de incentivos también abarca a filiales clave como la estadounidense Avangrid, la brasileña Neoenergia, la británica Electricity North West y sus respectivas participadas, que hasta ahora contaban con sus propios programas de retribución variable a largo plazo (LTIPs) para el periodo 2023-2025.

La eléctrica precisa que el número máximo de potenciales beneficiarios se sitúa en 400 personas, una cifra que, en términos relativos, se mantiene en línea con el denominado Bono Estratégico 2023-2025.

En detalle, el volumen máximo de acciones que podría asignarse al conjunto de los participantes del 'LTIP Transformador' 2026-2028 asciende a 20 millones de títulos, el equivalente al 0,30% del capital social actual. De esa cantidad, los consejeros ejecutivos que ocupen el cargo en cada momento podrán llegar a recibir hasta el 25% -unos cinco millones de acciones-, lo que representa alrededor del 0,07% del capital.

Un valor estimado de unos 390 millones a precios actuales

Tomando como referencia las cotizaciones actuales, ese paquete de 20 millones de acciones superaría los 390 millones de euros. Los títulos de Iberdrola cerraron la sesión de este viernes en 19,56 euros por acción.

El programa se liquidará de forma fraccionada y diferida mediante la entrega de acciones, condicionado al logro de determinados objetivos financieros alineados con la trayectoria de resultados récord registrada por el grupo en los últimos ejercicios. En consecuencia, los beneficiarios no percibirán efectivamente las acciones hasta transcurridos tres años, esto es, entre 2029 y 2031.

Meta de beneficio neto superior a 7.600 millones en 2028

Entre los requisitos, se fija como objetivo un beneficio neto consolidado en 2028 superior a 7.600 millones de euros, lo que implica un crecimiento de más del 40% frente a las previsiones del plan 2023-2025, y del 21% respecto a las ganancias récord de 6.285 millones de euros registradas el año pasado.

Se considerará que esta condición no se ha cumplido si el beneficio neto consolidado de 2028 no llega a los 7.000 millones de euros.

Otro de los indicadores clave será maximizar la rentabilidad total para el accionista de Iberdrola en el periodo 2026-2028, tomando como referencia el comportamiento de los grandes grupos del índice Euro Stoxx Utilities.

El propósito es “reforzar la posición competitiva al cierre del ejercicio 2028, situándose entre las tres primeras compañías dentro de los líderes del índice Euro Stoxx Utilities en términos de rentabilidad total para el accionista”, añadió la compañía.

Asimismo, se exigirá preservar una estructura financiera sólida, medida a través del rating crediticio a largo plazo del grupo. El objetivo es mantener, al cierre de 2028, las calificaciones de al menos dos de estas tres agencias: “'BBB+' según Standard & Poor's, 'Baa1' según Moodys' y 'BBB+' según Fitch Ratings”.

El plan incorpora, además, métricas ligadas a la sostenibilidad, entre ellas contribuir a mejorar la competitividad, la seguridad y la autonomía energética, así como la sostenibilidad en los principales mercados en los que Iberdrola desarrolla su actividad.