Iberdrola confía en quedar al margen del impacto del conflicto en Oriente Próximo y proyecta para 2026 un beneficio neto ajustado récord cercano a 6.730 millones de euros. La compañía ha revisado al alza su 'guidance' para este ejercicio, en el que prevé ahora un incremento de este beneficio superior al 8%, dejando fuera las plusvalías derivadas de la rotación de activos.
En una conferencia con analistas para comentar las cuentas del primer trimestre, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, señaló que la empresa no anticipa sufrir “una volatilidad debido a la dinámica geopolítica”, gracias a un modelo de negocio apoyado en redes de transporte y distribución reguladas y al hecho de que su producción “no está vinculada a los combustibles fósiles”.
Galán destacó que “el 100% de la producción de 2026 ya se ha vendido. De ahí que estemos mejorando nuestro 'guidance' también y esperamos tener un crecimiento superior al 8% excluyendo las plusvalías, que siempre utilizaremos para alcanzar eficiencias en el futuro”.
Tras registrar un beneficio neto ajustado de 6.231 millones de euros en 2025, la energética ha vuelto a acelerar sus previsiones para 2026. Primero anticipó un avance del 6%, hasta 6.600 millones de euros, y ahora sitúa el objetivo en torno a 6.730 millones de euros al cierre del ejercicio. La 'hoja de ruta' del grupo contempla alcanzar un beneficio neto ajustado cercano a 7.600 millones de euros en 2028.
El directivo recalcó que Iberdrola no espera “ningún efecto significativo en el corto plazo” por la guerra en Irán, ya que el 84% de sus activos se ubican en países “que no están expuestos al conflicto”.
Según explicó, “nuestro crecimiento se centra en las redes reguladas, que son dos tercios de nuestras inversiones que van a parar este segmento, y Estados Unidos y Reino Unido representan un 65% de nuestras inversiones totales”.
El presidente de la compañía precisó además que la producción está prácticamente colocada para los próximos años: el 100% para 2026, más del 80% para 2027 y el 75% para 2028. Asimismo, el 93% de las compras de equipos estratégicos están ya comprometidas hasta 2028, sin que la situación en el Estrecho de Ormuz suponga un obstáculo.
En materia de aprovisionamiento energético, Galán subrayó que “y tenemos una exposición mínima también a las materias primas y tenemos también un contrato a largo plazo con el gas, lo cual tampoco tiene ningún tipo de efecto negativo para nosotros”.
En su opinión, el escenario actual “demuestra que la electrificación es la mejor vía para garantizar la autonomía estratégica y la competitividad”. Añadió que “yo creo que la autonomía energética es la seguridad nacional. Y esto es algo que están repitiendo todos los líderes europeos, dicen que es la solución, no es un problema ni una amenaza”.
Plusvalías por la venta en México de varios cientos de millones
En paralelo, sobre la desinversión de su negocio en México a favor del grupo Cox, cerrada el pasado viernes por 4.000 millones de dólares (unos 3.414 millones de euros), Iberdrola calcula que, aunque aún se están afinando las cifras, las plusvalías ascenderán a “varios cientos de millones de euros”. Estos recursos se destinarán a ganar más eficiencias en los próximos años y no alterarán su 'guidance' para 2026.
En relación con esta operación, Galán expresó su reconocimiento a los trabajadores de Iberdrola México “por su trabajo en estos 25 años”, así como a los distintos gobiernos, instituciones, clientes y proveedores. También manifestó su satisfacción por “dejar en el país unas infraestructuras eléctricas de primer nivel, de las que hoy y en el futuro todos los mexicanos se pueden y puedan seguir beneficiando”.