Iberdrola ve en la energía autóctona la gran ocasión de España para asegurar su autonomía energética

Mario Ruiz-Tagle reclama aprovechar la energía autóctona, reforzar redes y mantener la nuclear para garantizar la autonomía energética de España y Europa.

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El consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, en el Club Siglo XXI IBERDROLA

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El consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, defendió que, en el actual contexto geopolítico, España y el conjunto de Europa cuentan con la “gran oportunidad” de apoyarse en una energía “a precios asequibles y autóctona” para avanzar hacia su autonomía energética.

Durante su intervención en una jornada del Club Siglo XXI, Ruiz-Tagle se preguntó “cuántos países pueden decir” que disponen del potencial que brindan el sol, el viento y el agua de origen nacional. “Hay que tomar la decisión, ¿queremos depender del estrecho de Ormuz o no?”, subrayó ante los asistentes.

En este sentido, incidió en que el escenario internacional, condicionado por las tensiones en Ucrania y el estallido del conflicto en Oriente Próximo, ha dejado al descubierto la fragilidad del multilateralismo y la urgencia de que Europa garantice su suministro energético con recursos propios. “No hemos terminado una crisis y ya comienza otra”, señaló, recordando que los precios del gas y del petróleo continúan ejerciendo una influencia muy relevante sobre la economía europea.

Por ello, consideró que la electrificación constituye “el camino más corto” si España y el Viejo Continente desean “seguir resurgiendo” en términos de competitividad industrial. “Los esfuerzos tienen que ir en una sola dirección, estamos en el mejor país, con las mejores empresas en el mundo energético y un tejido industrial que está esperando las condiciones para poder desarrollarse”, afirmó.

En el caso español, ante la ausencia de combustibles fósiles como el gas natural o el petróleo, reclamó sacar partido a las ventajas de un ‘mix’ “de los más potentes de Europa” para avanzar en la descarbonización, apoyado en una elevada presencia de renovables y en la energía nuclear, ya que las decisiones que se adopten “tendrán consecuencias”.

“España tiene una oportunidad histórica al haber generado una gran inversión en renovables que ha bajado el precio del kilovatio, a pesar del peso de los peajes e impuestos, que nos hacen perder competitividad”, remarcó.

Ruiz-Tagle advirtió de que no se puede descartar un retorno a los niveles de precios energéticos de 2022 y 2023, en plena guerra en Ucrania, en función de la matriz energética que se emplee. “Los precios van a subir dependiendo de la energía autóctona que tengamos”, apuntó.

“Ojo con la excepción ibérica o la intervención del precio”

En relación con las posibles iniciativas del Gobierno para amortiguar un eventual repunte de los precios de la energía, se mostró partidario de “bajar impuestos” sobre la electricidad y rechazó fórmulas como la llamada ‘excepción ibérica’, al considerar que “no fue una buena decisión”. “Ojo con la excepción ibérica como solución y con la intervención del precio”, advirtió, abogando por medidas dirigidas “al origen del problema y no sobre el efecto”.

Al mismo tiempo, alertó de que la “firmeza” del suministro continúa siendo un desafío relevante y reclamó acelerar el desarrollo de tecnologías de almacenamiento, desde los sistemas hidráulicos de bombeo hasta las baterías de nueva generación. “No podemos hacer las cosas al revés: primero producir y luego ver cómo almacenamos”, recalcó.

“Mucha demanda que quiere entrar y no puede”

También criticó la actual “congestión contractual” de la red eléctrica en España, prácticamente al límite de su capacidad de conexión, con unos 170.000 megavatios (MW) ya conectados y un volumen similar pendiente de acceso. “Hay mucha demanda que quiere entrar, pero no puede”, lamentó.

Por este motivo, reclamó acelerar la inversión en redes y asegurarles una retribución suficiente y predecible. Valoró que la planificación anunciada en septiembre por el Gobierno va en esa dirección, aunque recalcó que no constituye “una solución mágica al problema, sino que está en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que recoge inversiones de 55.000 millones de euros a 2030 en redes. “Por cada megavatio que dejamos de invertir en red perdemos cerca de diez millones de euros en PIB”, indicó.

Asimismo, el máximo responsable de Iberdrola España insistió en la importancia de contar con un marco regulatorio estable que permita atraer inversión a largo plazo en infraestructuras eléctricas, recordando que se “compite dentro de España, pero también competimos en el mundo”.

Dejar las nucleares “hasta que todo esté ordenado”

En cuanto al papel de la energía nuclear, Ruiz-Tagle defendió revisar con calma su contribución dentro del mix energético y estudiar la experiencia de otros países europeos, como Alemania, Bélgica o Francia, y sus decisiones en la coyuntura actual.

En su opinión, renunciar a esta tecnología, con un parque nuclear en España que está “en la plenitud de su vida”, equivaldría a “salir del hospital con una enfermedad grave y cancelar el seguro de vida”. Por ello, reclamó mantener las centrales nucleares “hasta que todo esté ordenado, que será cuando tengamos almacenamiento”.