Iberia y la representación de los trabajadores han cerrado un acuerdo para implementar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de carácter voluntario que afectará a 996 empleados de la compañía. El pacto, firmado tras semanas de negociación, incluye 753 trabajadores de tierra, 137 tripulantes de cabina y 106 pilotos, y eleva las condiciones económicas respecto a las propuestas iniciales.
80% de su salario neto
Según el acuerdo definitivo, los empleados que opten por la salida voluntaria recibirán el 80% de su salario neto, frente al 75% que ofrecía inicialmente la aerolínea, y los menores de 61 años percibirán 18 mensualidades de indemnización, en lugar de las 12 inicialmente planteadas. Estas mejoras se producen después de un estancamiento en la negociación durante la semana pasada, principalmente por la retribución de las prejubilaciones.
La medida responde a la necesidad de optimizar la estructura de costes de Iberia tras la reconfiguración del mercado en el hub de Madrid-Barajas y la creciente competencia de operadores internacionales en rutas transatlánticas. La compañía, integrada en el grupo IAG, señaló que este ERE es estrictamente voluntario y se enmarca dentro de su estrategia para garantizar la competitividad operativa sin comprometer la calidad del servicio ni la capacidad actual de su flota.
Los sindicatos celebran el acuerdo
Fuentes del grupo indican que la firma del acuerdo permitirá iniciar la ejecución del plan de reestructuración antes del cierre del primer semestre de 2026, en un momento en que IAG atraviesa un periodo de estabilización financiera, tras registrar resultados anuales positivos el mes pasado.
Por su parte, los sindicatos destacan que la mejora de las condiciones supone un paso significativo para proteger a los trabajadores, equilibrando las necesidades de la empresa con la seguridad económica de quienes decidan acogerse al ERE. La implementación de estas medidas marca un precedente en la gestión de reestructuraciones en el sector aéreo español, donde los ajustes voluntarios y negociados son cada vez más frecuentes frente a las reducciones forzosas de plantilla.