El Ibex 35 ha cerrado este lunes con una ligera subida del 0,18%, lo que permite al principal índice bursátil español situarse en 17.089,40 puntos al término de la sesión. La jornada ha estado marcada por la prudencia de los inversores, pendientes de la evolución del conflicto en Oriente Próximo y de sus efectos sobre el mercado energético global.
Las principales bolsas europeas han registrado avances moderados en el inicio de una semana en la que los mercados seguirán atentos a las decisiones de los bancos centrales, así como a la evolución del precio del petróleo, que continúa en niveles elevados tras el recrudecimiento de la tensión en la región del Golfo.
Cierre del estrecho de Ormuz
Uno de los factores clave que sigue condicionando el comportamiento de los mercados es la situación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el transporte mundial de crudo que permanece prácticamente bloqueado tras los recientes ataques contra buques mercantes. Esta situación ha mantenido la presión sobre los precios energéticos y ha incrementado la incertidumbre entre los inversores.
El barril de Brent, referencia en Europa, llegó a situarse en la apertura por encima de los 106 dólares, aunque posteriormente moderó su subida hasta moverse en el entorno de los 102 dólares por barril. A pesar de este retroceso, el precio del crudo sigue en niveles elevados que reflejan el nerviosismo del mercado ante una posible interrupción prolongada del suministro.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha solicitado la colaboración de varios aliados para garantizar la seguridad del paso marítimo y reactivar el tránsito de petroleros. Sin embargo, algunos países como Japón y Australia han descartado por el momento enviar buques a la zona en medio del actual escenario de tensión.
Los analistas señalan que, pese al repunte del petróleo, factores como la liberación de reservas estratégicas y la flexibilización de ciertas restricciones sobre el crudo ruso han contribuido a evitar una escalada aún mayor en los precios internacionales.
Mientras tanto, la guerra entre Estados Unidos e Irán entra en su tercera semana sin señales claras de una desescalada inmediata, lo que mantiene la cautela en los mercados financieros.
En el plano macroeconómico, la jornada ha dejado al menos un dato positivo para los inversores. La producción industrial de China ha crecido un 6,3%, superando las previsiones de los analistas y ofreciendo un indicio de fortaleza en la segunda mayor economía del mundo en un momento de elevada incertidumbre global.