El grupo inversor iLanga Capital ha puesto en marcha este miércoles las obras de OHAI Peniche, en Portugal, un desarrollo turístico que supone una inversión inicial de 40 millones de euros, a la que se añadirán otros 10 millones en 2029, y que se distancia del modelo hotelero clásico para apostar “por el concepto de hoteles horizontales”.
La colocación de la primera piedra de este complejo, el segundo que la compañía impulsa en Portugal, ha tenido lugar este miércoles en un acto institucional en el que han participado el presidente de la Cámara Municipal de Peniche, Filipe Sales; el presidente de la Comunidad Intermunicipal del Oeste, Hermínio Rodrigues; el secretario de Estado de Turismo de Portugal, Pedro Machado, y el presidente de iLanga Capital, Pelayo Cortina Koplowitz.
Con esta iniciativa, iLanga mantiene su hoja de ruta de posicionarse al frente de los nichos de hospitalidad alternativa y refuerza el papel de la Península Ibérica como su base “estratégica para escalar modelos de negocio disruptivos y sostenibles a nivel internacional”.
El proyecto de OHAI Peniche se desarrollará en dos fases claramente diferenciadas. La primera contempla la apertura del complejo en el segundo trimestre de 2027, con 160 unidades de alojamiento operativas, y una segunda fase de ampliación en 2029 hasta llegar a las 220 unidades planificadas.
El resort ofrecerá alojamiento de alta gama, con opciones que irán desde bungalows pensados para familias hasta villas de lujo con piscina privada, e incorporará instalaciones adaptadas a distintos tipos de cliente.
Con el arranque de estas obras, iLanga Capital prosigue la expansión de su portafolio de activos bajo la enseña OHAI, enfocada en propuestas de alojamiento que integran confort y cuidado del entorno natural.
Cortina ha señalado que con este establecimiento están creando “una comunidad sostenible plenamente integrada en su entorno” bajo una filosofía de inversión que se basa en “una visión emprendedora que prioriza la convivencia con el paisaje y la cultura local por encima de la transformación agresiva del territorio”.