El vicepresidente de Mapfre, José Manuel Inchausti, ha asegurado este jueves que la aseguradora espera unos resultados “fantásticos” en el primer trimestre del año y prevé que esta tendencia favorable continúe tanto en la primera mitad del ejercicio como en el conjunto del año.
“No puedo desglosar las cifras, pero estamos bastante contentos, porque hemos echado cimientos muy sólidos, estamos bien de solvencia, de flujo de caja, por lo que estamos muy esperanzados”, ha reconocido el ejecutivo de la compañía.
Inchausti ha señalado que el sector ha atravesado varios ejercicios marcados por una gran dureza del mercado, aunque ahora “se está reblandeciendo”, lo que se traduce, según ha indicado, en una entrada más intensa de competidores y en recortes de precios. Aun así, ha subrayado el carácter “cíclico” de esta fase y ha reivindicado la capacidad de Mapfre para capearla: “Hemos pasado por esto 15 veces, y pasaremos la 16ª también”.
Entre las principales fortalezas del grupo frente a otros actores del sector, el vicepresidente ha puesto el foco en la diversificación. El número dos de la entidad ha remarcado que la actividad está repartida entre distintos ramos —vida, no vida, seguros generales, automóviles—, así como en diferentes divisas y mercados. A su juicio, este modelo hace improbable que todos los segmentos funcionen al 100%, pero al mismo tiempo actúa como escudo frente a las turbulencias.
“Cuando una moneda corrige, otra se aprecia, cuando uno --ramo-- va un poco peor, el otro va mejor. Cuando un país tiene una crisis, el otro está saliendo. Entonces, al final, el modelo nuestro diversificado nos ha resultado muy positivo para la compañía”, detalla.
El directivo ha incidido en que España, principal filial del grupo en Europa, atraviesa un momento “muy bien” y confía en prolongar esta buena dinámica en el mercado nacional, donde en 2025 la aseguradora registró 10.000 millones de euros en facturación y un beneficio cercano a 450 millones en Iberia.
Además, ha destacado que el arranque de año en Estados Unidos será “magnífico” y ha añadido que las operaciones de menor tamaño en Italia y Alemania, que eran las que más habían sufrido en los últimos tiempos, están ya “prácticamente recuperadas”.
Europa, la competitividad y el reto de la inteligencia artificial
Preguntado por la situación competitiva de Europa, Inchausti ha admitido que “algo se ha avanzado”, pero considera que “no lo suficiente”: “Vamos demasiado lentos, cuesta mucho progresar, y más con los cambios tecnológicos, sociales y económicos que se están produciendo”.
En su opinión, “Europa en la práctica se está quedando fuera de muchos desarrollos tecnológicos y de innovación”. El directivo ha atribuido este desfase a la carga regulatoria y ha precisado que, aunque las grandes multinacionales pueden asumirla, las estructuras más pequeñas —donde, a su juicio, Europa debería destacar— no tienen esa capacidad.
“Nuestra competencia viene por la legitimidad social o por la ética, pero, por otro lado, tiene que venir por el impulso de la innovación, y el apoyo a los pequeños emprendedores”, reivindica.
Respecto a la Inteligencia Artificial (IA), Inchausti ha subrayado que, para el negocio asegurador, no implica solo una transformación tecnológica, sino también una revisión profunda de los procesos internos, de la cadena de valor y de la forma de relacionarse con los clientes.
“Eso te lleva a una disrupción muy importante, porque la oportunidad para los que tenemos una mentalidad, como nos pasa a nosotros, de servicio al cliente, de procesos, de 'end-to-end', es una oportunidad muy grande”, ha remachado.
En relación con la nueva regulación comunitaria sobre IA, el vicepresidente ha opinado que “es imposible regular el cambio tecnológico, porque es tan grande --y rápido-- que siempre vamos a ir dos pasos por detrás de él”.
Por ello, ha abogado por mantener un marco regulatorio como el actual que, al mismo tiempo, permita “adaptarse rápido a los cambios”, y ha reiterado la necesidad de impulsar el emprendimiento y el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas que puedan aportar un rasgo diferencial a Europa.