En España, el aumento en la demanda de helados debido al calor y al verano ha llevado a un incremento del 30% en el precio de este producto en los últimos tres años, y se prevé que para 2025, el precio podría aumentar entre un 5% y un 10% más.
Este aumento de precios se atribuye principalmente al alza en los costos de insumos clave como la leche, la mantequilla, los frutos secos y el cacao, además de los costos relacionados con la energía, el transporte refrigerado y los alquileres. A esto se suma el impacto de las normativas de sostenibilidad y las mejoras salariales, de acuerdo con lo indicado por la Asociación de Empresarios Artesanos de Pastelería y Panadería de la Comunidad de Madrid (Asempas).
Desafíos y oportunidades para el sector heladero
La Asociación Nacional de Heladeros (Anhcea) considera que el 2025 será un «año clave» marcado por la innovación y la adaptación a las nuevas preferencias de los consumidores. El sector enfrenta el reto de mantener la rentabilidad sin sacrificar la calidad ni la autenticidad del helado artesanal. La lealtad de los consumidores y su disposición a pagar por experiencias auténticas jugarán un papel crucial en el futuro del sector.
La tendencia hacia helados más saludables y personalizados, que incluyen opciones sin lactosa, bajos en azúcar o con sabores exóticos como matcha o yuzu, está modificando la oferta del sector y generando nuevas oportunidades para toda la cadena de valor.
La principal vía de compra de helados sigue siendo los supermercados, que representan el 65% de las ventas en España. Sin embargo, las heladerías y heladerías artesanales están ganando popularidad, ofreciendo acceso a productos de mayor calidad a precios más elevados.
El consumo de helados alcanza su punto máximo en el verano, con un 50% del consumo total en el tercer trimestre, mientras que en invierno cae al 7%. Los hogares españoles consumen en promedio 3,33 litros de helado por persona al año, ocupando el tercer lugar en consumo de derivados lácteos tras las leches fermentadas y los quesos.
Finalmente, a nivel regional, Andalucía lidera el consumo de helado en España, seguida por el Levante y las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona.