Indra sube en bolsa tras cerrar un contrato de casi 12 millones con Enaire para renovar el control del tráfico aéreo

El contrato, con un plazo de dos años, permitirá a Enaire avanzar hacia una gestión de tráfico aéreo común a nivel internacional

1 minuto

Sede de Indra Group en Alcobendas | Europapress

Publicado

Última actualización

1 minuto

Indra ha conseguido, a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, un contrato con Enaire valorado en 11,98 millones de euros para la integración inicial y demostraciones del nuevo sistema de gestión de tráfico aéreo SkyNex (ciclo 1) en el actual SACTA-iTEC (Sistema Automatizado de Control de Tránsito Aéreo).

El convenio incluye además una fianza de 599.375 euros cubierta por la compañía española de seguros de crédito a la exportación (Cesce).

El valor ha subido en bolsa impulsado por las noticias y ha cerrado con una subida del 3,42%, una de las mayores del Ibex 35, alcanzando los 52,85 euros. 

Permitirá a Enaire integrar nuevas funcionalidades en su sistema de navegación aérea

El contrato, con un plazo de ejecución de dos años a partir del 11 de marzo, permitirá a Enaire modificar su sistema de navegación aérea, integrando nuevas funcionalidades y avanzando hacia un sistema común de gestión de tráfico aéreo a nivel internacional.

La futura versión del SACTA-iTEC combinará los componentes del SACTA 4 en SACTA-iTEC 5 e incluirá los desarrollos realizados de manera cooperativa por la Alianza iTEC, de la que Indra forma parte junto a ocho proveedores líderes de servicios de navegación aérea en Europa y Canadá.

El objetivo del proyecto es armonizar procesos y procedimientos comunes, mejorar los subsistemas del SACTA y generar la versión SACTA-iTEC 5.01 mediante fases incrementales que permitan una implementación controlada, reduciendo riesgos y asegurando la estabilidad del sistema.

El software desarrollado no será de uso operacional inmediato. Se instalará en el Centro de Experimentación y Desarrollo (CED) de Enaire, donde servirá de soporte para evaluar la adecuación funcional y técnica de los cambios. Esta fase de pruebas habilitará la integración del resto de componentes y la consolidación del software antes de su puesta en servicio.