Indra cae un 4,2% en Bolsa en plena incertidumbre sobre la continuidad de Escribano antes del consejo

Indra se desploma en Bolsa en plena presión política sobre la continuidad de Ángel Escribano, a las puertas de un consejo clave para su presidencia.

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Fachada de la sede de Indra. Ricardo Rubio - Europa Press

Fachada de la sede de Indra. Ricardo Rubio - Europa Press

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La compañía española de tecnología y defensa Indra ha retrocedido este martes un 4,19% en Bolsa, hasta cerrar en 46,64 euros por acción. Durante la sesión llegó a desplomarse un 5,59%, cuando alrededor de las 15.30 horas marcó los 45,96 euros por título, en un contexto marcado por la expectación ante la reunión del consejo de administración de este miércoles y las dudas sobre la permanencia de Ángel Escribano en la presidencia.

En apenas siete sesiones, el valor acumula un descenso del 21,85%, al pasar de los 59,6 euros por acción registrados al cierre del día anterior a que se difundieran los rumores sobre la posible salida de su presidente, Ángel Escribano, a instancias de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) --el lunes 16 de marzo--, hasta los actuales 46,64 euros.

En este mismo intervalo, la empresa ha visto evaporarse casi 2.300 millones de euros de capitalización bursátil, al corregir desde los 10.529 millones del martes de la semana pasada hasta los 8.239 millones en la jornada presente.

En este contexto, Indra celebrará este miércoles, 25 de marzo, una reunión de su consejo de administración, aún con la incógnita sobre la continuidad de Escribano al frente de la presidencia.

Aunque la cuestión no aparece recogida en el orden del día, en este encuentro podría clarificarse la situación, después de que Escribano Mechanical and Engineering (EM&E), propiedad de los hermanos Escribano, renunciara a la operación de integración con Indra y Ángel Escribano se mantuviera como presidente de la compañía de defensa y tecnología, con el objetivo de solventar el conflicto de interés señalado por la SEPI, principal accionista de la firma con un 28% del capital.

No obstante, esta salida al conflicto no habría colmado las expectativas del Gobierno, ya que podría frustrar el propósito de consolidar a Indra como el gran referente nacional de la industria de defensa. Por ello, la presión sobre la continuidad de Escribano en la cúpula de la empresa se mantiene.

En cualquier caso, fuentes conocedoras de la convocatoria han indicado a Europa Press que en el orden del día del consejo no se incluyen ni este asunto ni el relativo a la permanencia del actual consejero delegado, Jose Vicente De los Mozos.

Las mismas fuentes, que admiten que el mandato de De los Mozos concluye el próximo mes de junio --tres años después de su nombramiento y cuando la junta de accionistas deberá votar su renovación--, insisten en que se trata de un consejo "totalmente rutinario" orientado a supervisar la evolución del negocio, y no de una sesión extraordinaria para abordar la inestabilidad en la cúpula directiva de Indra.

Para que prospere un relevo en la presidencia basta con una mayoría simple de los consejeros presentes (más votos favorables que contrarios), dado que ni la ley ni los estatutos de la sociedad contemplan una mayoría reforzada específica para el cese del presidente del consejo.

Hasta la fecha, Escribano había contado con el respaldo del bloque de consejeros independientes y de los fondos de inversión accionistas de Indra, que han apoyado su gestión frente a las presiones del Ejecutivo para destituirle. Sin embargo, se desconoce si alguno de ellos podría modificar el sentido de su voto para no oponerse al criterio del principal accionista en representación del Estado, que además es quien adjudica a la compañía los contratos en materia de defensa.

En paralelo a esta situación, este martes Indra Group y el conglomerado surcoreano Hanwha Group han suscrito un acuerdo vinculante para el desarrollo de sistemas de artillería autopropulsada "de vanguardia" y "100%" españoles, con una inversión de 130 millones de euros y la creación de 1.500 puestos de trabajo, que permitirá a Indra impulsar una versión española del obús autopropulsado K9.

El acuerdo, rubricado en la sede de Indra, se integra en el programa de artillería de cadenas adjudicado a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), cuyo contrato salió a licitación por 4.554 millones de euros.

"Es un hito muy importante, porque nunca se había conseguido una transferencia de tecnología donde el propietario sea nuestro Ministerio de Defensa", ha declarado el presidente de Indra Group, Ángel Escribano, que ha subrayado la "autonomía real" conseguida para "evolucionar el sistema tanto como las Fuerzas Armadas necesiten".

"En Indra seguimos trabajando en la senda que nos marcamos, desarrollando capacidades claves, en esta ocasión en ámbito de los vehículos terrestres, ocupando el lugar que merecemos para poder dotar a nuestras Fuerzas Armadas de unas capacidades que no estaban en nuestro país", ha ensalzado durante el evento.

El directivo también ha afirmado que la compañía está contribuyendo a desarrollar "todo un tejido industrial en España, con un impacto real y con un futuro para las personas que componen esta industria", y ha citado la inversión de 130 millones de euros realizada y la generación de empleos que traerá consigo el proyecto: 500 empleos directos y 1.000 indirectos.