Las acciones de Indra han sufrido este martes un fuerte correctivo del 5,4% en una sesión dominada por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posible proximidad de un acuerdo de paz en Ucrania. Este giro de sentimiento en el mercado ha supuesto para la tecnológica española una merma de capitalización de 466 millones de euros y ha arrastrado igualmente a otras grandes empresas europeas de defensa, entre ellas la alemana Rheinmetall (-4,54%), la italiana Leonardo (-3,9%), la británica Bae Systems (-2,16%) y la francesa Thales (-1,6%).
Trump aseguró el lunes que se está “más cerca que nunca” de una salida negociada a la guerra en Ucrania tras mantener conversaciones con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y con varios dirigentes europeos, que ese mismo día se reunieron en Berlín para avanzar en un entendimiento que ponga fin al conflicto.
El efecto de estas palabras se ha dejado notar de inmediato en la cotización de Indra, que ha cerrado la jornada en 46,26 euros por acción (-5,4%). De este modo, su valor en Bolsa se ha reducido hasta los 8.172 millones de euros, frente a los 8.638 millones de euros con los que concluyó la sesión del lunes.
“Más allá de los detalles, un fin de la guerra podría causar que las inversiones prometidas por los países europeos en el sector defensa finalmente no se materialicen. No hablamos del 2026, sino más adelante, cuando el conflicto caiga en el olvido de los gobernantes y surjan otros problemas que requieran atención a corto plazo”, han valorado los analisas de XTB.
Pese al tropiezo de este martes, la revalorización acumulada por Indra en lo que va de año se sitúa en torno al 171% (casi el triple), en un entorno en el que las compañías ligadas a la defensa han registrado “alzas estratosféricas” porque “las expectativas eran altas”. No obstante, los expertos de XTB subrayan que “todavía no está claro” que esas previsiones de crecimiento se vayan a materializar.
En paralelo a la corrección bursátil, este martes el Gobierno ha dado luz verde a la adquisición por parte de Indra del 89,68% de Hispasat por 725 millones de euros, según han indicado a Europa Press fuentes conocedoras de la operación.
La transacción contempla igualmente la toma de control de Hisdesat, la división de satélites militares de Hispasat. El movimiento corporativo ya contaba con el visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), con el respaldo de la junta de accionistas de Indra y con las autorizaciones regulatorias necesarias en los distintos países en los que el grupo desarrolla su actividad.
En línea con las expectativas a las que aluden los analistas de XTB, el Ministerio de Defensa está ultimando las órdenes de ejecución de los 31 programas de modernización de las Fuerzas Armadas, con la intención de que queden firmadas antes de que concluya el año. El objetivo del Ejecutivo es poder certificar de forma definitiva que España destina el 2% del PIB a gasto en seguridad y defensa en 2025.
La mayoría de estos 31 proyectos tendrán a Indra, Navantia y Airbus como contratistas principales, aunque también deben concretarse los acuerdos vinculados a programas liderados por compañías como Urovesa o Santa Bárbara Sistemas, esta última integrada en General Dynamics European Land Systems.
Los programas donde participa Indra (en solitario, en consorcio con otros socios o a través de adjudicaciones a Hisdesat, sobre la que tendrá el control en breve) concentran 7.944 millones de euros en préstamos estatales al 0%, más de la mitad de los 14.224 millones de euros en créditos comprometidos para estos planes.
Los desarrollos que capitaneará Indra abarcan múltiples ámbitos estratégicos, entre ellos los de tierra, mar, espacio y ciberespacio, reforzando su papel como uno de los grandes proveedores tecnológicos de defensa en Europa.