Indra vuelve a situarse en zona de máximos históricos en Bolsa y, hacia las 12.00 horas de este miércoles, sus títulos registraban un fuerte avance cercano al 5%, superando con holgura el umbral de los 56 euros. La sesión está nuevamente condicionada por las tensiones en Venezuela y por la incertidumbre en torno al futuro de Groenlandia dentro de las ambiciones expansionistas de Estados Unidos, país en el que la tecnológica española acaba de adjudicarse un contrato valorado en casi 300 millones de euros.
“Las acciones de Indra son las que más repuntan hoy dentro del sector defensa europeo (...) La tendencia hacia este sector es clara por el contexto geopolítico y la sensación de que el orden mundial ha cambiado desde unos años tranquilos a una época de mayores intervenciones militares o, al menos, tensiones más explícitas. De hecho, la conversación pública ahora está migrando hacia Groenlandia y la intención de Estados Unidos de hacerse con ella”, han resaltado los analistas de XTB sobre el repunte bursátil de Indra.
Con la acción ligeramente por encima de los 56 euros, la subida acumulada por Indra en lo que va de ejercicio se aproxima ya al 16%, de modo que la compañía inicia el año en la misma línea con la que cerró el anterior, cuando terminó 2025 como el valor más alcista del Ibex 35 (+184,19%).
Si el interés comprador sobre el valor se mantiene hasta el cierre del mercado, la empresa marcará un nuevo récord histórico en el parqué, superando los 54,4 euros por acción con los que concluyó la sesión del pasado 5 de enero.
El clima de incertidumbre geopolítica está impulsando igualmente a otros grandes referentes europeos del sector de defensa, aunque, salvo en el caso de la francesa Thales (+4,7%), las subidas son sensiblemente más moderadas que las de Indra.
Alrededor de las 12.00 horas, Bae Systems avanzaba un 1,06%, en niveles próximos a Rheinmetall (+1,26%) y Airbus (+1,61%), mientras que la italiana Leonardo ganaba un 2,78% y Saab se anotaba en torno a un 2,5%.
En el caso concreto de Indra, al apoyo del contexto geopolítico se suma la adjudicación de un contrato de casi 300 millones de euros para la modernización de los radares de control de tráfico aéreo de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, un proyecto que refuerza su posicionamiento en el mercado norteamericano.