Indra y la emiratí Edge producirán drones kamikaze en León con su nueva empresa conjunta en España

Indra y Edge lanzan en León una nueva planta para producir drones kamikaze y munición merodeadora, reforzando su apuesta por la industria de defensa europea.

3 minutos

Fachada de la sede de Indra, a 25 de noviembre de 2025, en Alcobendas, Madrid (España) Eduardo Parra - Europa Press

Fachada de la sede de Indra, a 25 de noviembre de 2025, en Alcobendas, Madrid (España) Eduardo Parra - Europa Press

Comenta

Publicado

3 minutos

Indra y el grupo emiratí Edge pondrán en marcha la fabricación de drones 'kamikaze' en Villadangos del Páramo (León) a través de su nueva 'joint venture' en España, con la que aspiran a posicionarse como suministradores clave de los grandes programas militares europeos, según han señalado en una nota conjunta.

La sociedad arranca con una cartera de pedidos anual estimada en unos 2.000 millones de euros, y la producción de estos drones 'kamikaze' se llevará a cabo en una nueva planta industrial en la que Indra ha destinado cerca de 20 millones de euros.

Está previsto que la factoría alcance una plantilla de alrededor de 200 empleados cuando opere a pleno rendimiento en la fabricación de drones 'kamikaze', también denominados munición merodeadora o de merodeo, que permiten atacar objetivos ocultos que aparecen durante cortos intervalos de tiempo sin tener que desplegar activos de alto valor en las inmediaciones.

La 'joint venture' entre Indra y Edge se centrará igualmente en el diseño, producción y soporte durante todo el ciclo de vida de las municiones merodeadoras y de las armas inteligentes destinadas a los programas de defensa españoles y europeos.

Además, las compañías han dejado abierta la posibilidad de ampliar en el futuro el alcance de la sociedad para cubrir otras capacidades en el ámbito de la defensa, una decisión que se concretará “en función de futuras necesidades”.

La creación de esta empresa conjunta se dio a conocer ya a mediados de noviembre, y la estructura accionarial de la 'joint venture', según lo avanzado entonces, fija que Indra asumirá el control con una participación del 51%, por lo que integrará sus resultados en las cuentas del grupo, mientras que Edge dispondrá del 49% restante.

“Sujeta a la aprobación por parte de los consejos de Indra Group y Edge, la nueva compañía se establecerá en España como una entidad dedicada a la fabricación de soluciones de defensa. La empresa aprovechará la experiencia de Edge en municiones merodeadoras y armas inteligentes para apoyar actividades de fabricación, ensamblaje y ciclo de vida para programas de defensa españoles y europeos”, han explicado ambas empresas.

En paralelo a esta sociedad, Indra levantará en Valladolid una nueva instalación para la fabricación de micromotores destinados a drones.

“Este enfoque permite que los sistemas avanzados se produzcan en el propio país, en línea con los requisitos de soberanía europea, y que estén disponibles para responder al rápido crecimiento de la demanda de defensa en Europa. La iniciativa pone de manifiesto el compromiso compartido de Indra y Edge con el desarrollo de capacidades industriales de última generación, soberanas y con vocación exportadora en Europa”, han añadido.

Apuesta estratégica por el negocio de los drones

En este contexto, Indra reforzó a finales de julio su posición en este mercado al adquirir el negocio de drones de la española Aertec (Aertec Defence & Aerial Systems), con el objetivo de impulsar su división de armamento, denominada Weapons & Ammunitions.

Asimismo, a mediados de diciembre de 2025 comunicó un acuerdo con el Grupo CPS para hacerse con la tecnología de sistemas aéreos no tripulados (UAS) desarrollada por Wake Engineering.

A estas operaciones se suma el reciente pacto con la británica Altitude Angel para comprar los activos vinculados a GuardianUTM, su plataforma modular de gestión de tráfico aéreo para drones.

En la misma línea, mediante un proyecto conjunto con Oesía, la compañía ha validado con éxito un nuevo sistema para evitar colisiones entre drones en operaciones complejas, en las que estas aeronaves no tripuladas actúan en enjambre, una tecnología que ambas firmas desarrollan dentro del programa estratégico del “Polo Aeroespacial” de Galicia.

Con todo ello, la empresa consolida su apuesta por el negocio de los drones. De hecho, a mediados de octubre el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, trasladó al comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, la voluntad de la compañía de contribuir con su tecnología a la protección del continente, especialmente en el flanco este, donde se estudia el despliegue de un muro antidrones.

De los Mozos ha remarcado que la puesta en marcha de la nueva empresa con Edge representa un “paso decisivo” en la ambición de Indra de convertirse en un “referente europeo en la industria de drones”.

“El desarrollo de estas capacidades nos permite responder rápidamente a las necesidades del mercado de municiones merodeadoras, un segmento con un gran atractivo que está experimentando un crecimiento acelerado”, ha señalado.

Este acuerdo no es el primer proyecto conjunto entre Indra y Edge, ya que ambas compañías impulsaron anteriormente Pulse, una 'joint venture' especializada en radares.

A ello se añaden distintos pactos en el campo de las soluciones de software y hardware de comunicaciones ultraseguras de última generación, entre otros ámbitos de colaboración.