El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha recalcado este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que “todas las hipótesis están abiertas” en relación con las causas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), si bien ha rechazado que se trate de un sabotaje.
Según ha explicado, “todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso del siniestro están abiertas”, insistiendo en varias ocasiones en que será la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) la que precise el origen del descarrilamiento en el informe que tiene encomendado.
Al hilo de ello, ha señalado que la CIAF ha establecido que “será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento, así como inspeccionar en taller la rodadura del Iryo”, con el fin de determinar con exactitud qué ocurrió en la línea.
Respecto a la hipótesis de sabotaje, Grande-Marlaska ha remarcado que “nunca se ha barajado esta posibilidad” y que las pesquisas se han orientado exclusivamente “en cuestiones técnicas y relativas a lo que es el transporte ferroviario”. “No me gustaría que llamáramos la atención en aquello que nunca ha habido ningún elemento que pudiera ni siquiera barajarse de inicio”, ha remachado.
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