JPMorgan Chase reduce su beneficio a 48.873 millones en 2025, un 2% por debajo del récord previo

JPMorgan Chase recorta un 2% su beneficio récord en 2025, pero aumenta ingresos y refuerza provisiones en un contexto económico aún resiliente.

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JPMorgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos por volumen de activos, cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 57.048 millones de dólares (48.873 millones de euros), lo que implica un retroceso cercano al 2% frente al máximo histórico obtenido el año anterior por el gigante de Wall Street.

En el cuarto trimestre de 2025, la entidad que encabeza Jamie Dimon registró unas ganancias netas de 13.025 millones de dólares (11.156 millones de euros), un 7% menos que entre octubre y diciembre de 2024, debido al impacto de elementos extraordinarios que afectaron a las cuentas del periodo.

Si se excluye este efecto adverso no recurrente, el resultado neto de JPMorgan en los tres últimos meses de 2025 habría alcanzado los 14.700 millones de dólares (12.594 millones de euros).

En el conjunto del año, los ingresos netos del banco estadounidense ascendieron a 182.447 millones de dólares (156.302 millones de euros), un 2,7% por encima de la facturación registrada un ejercicio antes.

Este incremento se apoyó en un avance del 3% de los ingresos por intereses netos, que sumaron 95.443 millones de dólares (81.766 millones de euros), mientras que los procedentes de otros negocios se situaron en 87.004 millones de dólares (74.536 millones de euros), un 2% superiores.

Dentro de esta partida, los ingresos por honorarios de la banca de inversión aumentaron un 8%, hasta 9.615 millones de dólares (8.237 millones de euros); las comisiones de gestión de activos repuntaron un 14%, hasta 20.327 millones de dólares (17.414 millones de euros); y las comisiones vinculadas al negocio de tarjetas descendieron un 14%, hasta 4.720 millones de dólares (4.043 millones de euros).

Entre octubre y diciembre, la cifra de negocio de JPMorgan Chase alcanzó 45.798 millones de dólares (39.235 millones de euros), un 7% más que un año antes, con un aumento también del 7% en los ingresos por intereses netos, hasta 24.995 millones de dólares (21.413 millones de euros), y un crecimiento del mismo porcentaje en los ingresos no ligados a intereses, hasta 20.803 millones de dólares (17.822 millones de euros).

La dotación total para cubrir el riesgo de crédito en 2025 se elevó a 14.212 millones de dólares (12.175 millones de euros), lo que supone un incremento del 33% respecto a 2024. Solo en el cuarto trimestre, estas provisiones aumentaron un 77%, hasta 4.655 millones de dólares (3.988 millones de euros).

En este marco, el banco detalló que había constituido una reserva de crédito de 2.200 millones de dólares (1.885 millones de euros) vinculada al compromiso de compra futura de la cartera de tarjetas de crédito de Apple.

“Estos resultados fueron el resultado de una sólida ejecución, años de inversión, un contexto de mercado favorable y una inversión selectiva del exceso de capital”, declaró Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan, quien subrayó el compromiso de la entidad, de cara al futuro, de invertir su capital para impulsar el crecimiento. “La Apple Card es un ejemplo de una inversión paciente y meditada de nuestro exceso de capital en oportunidades atractivas”, defendió.

Economía de Estados Unidos resistente, pero con riesgos

A nivel macroeconómico, el veterano banquero, último gran ejecutivo en activo en Wall Street que atravesó la crisis financiera global, resaltó que la economía estadounidense “se ha mantenido resiliente” y que, aunque el mercado laboral muestra cierta moderación, las condiciones “no parecen estar empeorando”.

En este escenario, Dimon señaló que los consumidores siguen manteniendo el gasto y que las compañías, en términos generales, continúan en buena situación financiera. “Estas condiciones podrían persistir durante un tiempo”, especialmente gracias al estímulo fiscal en marcha, los efectos de la desregulación y la política monetaria reciente de la Reserva Federal, añadió.

No obstante, el ejecutivo insistió en la necesidad de permanecer vigilantes, al considerar que los mercados podrían estar infravalorando riesgos como las tensiones geopolíticas, la posibilidad de una inflación más persistente de lo previsto y las elevadas valoraciones de los activos.