Junts ha presumido este viernes de que el Gobierno “ha comprado” íntegramente sus propuestas de rebajas fiscales dentro del paquete anticrisis aprobado por el Consejo de Ministros para mitigar el impacto económico de la guerra en Irán. La formación ya adelanta que esta aceptación constituye “una condición clave” para respaldar el próximo jueves en el Congreso el decreto centrado en medidas económicas.
En un comunicado, el partido que encabeza Carles Puigdemont sostiene que las rebajas fiscales que planteó en una proposición no de ley registrada hace dos semanas “se han impuesto” para amortiguar las consecuencias del conflicto sobre la economía, con especial incidencia en el coste de la energía y de los carburantes.
Entre las medidas, detalla la reducción del IVA del 21% al 10% para el gasóleo y la gasolina, la bajada del 21% al 10% en la factura de la luz y también del 21% al 10% en el gas natural. A ello se suma, con el objetivo de abaratar aún más el recibo eléctrico, la rebaja del impuesto especial de la electricidad del 5,11% al 0,5% y la suspensión temporal del impuesto sobre la producción de energía eléctrica, fijado hasta ahora en el 7%.
Junts remarca que este paquete de rebajas constituye una “condición clave” para valorar un posible voto afirmativo al real decreto ley y argumenta que las medidas repercuten de forma directa en la clase media y trabajadora, así como en el tejido productivo de Cataluña, “especialmente los autónomos, pequeñas empresas y sector del transporte”. También destaca que se han incluido apoyos específicos para las empresas electrointensivas.
Silencio de Junts ante el decreto de vivienda
En contraste, el partido independentista evita pronunciarse sobre el segundo decreto aprobado este jueves, enfocado en materia de vivienda e impulsado por Sumar, que contempla la congelación de los precios del alquiler hasta 2027 y la prórroga automática de los contratos.
El respaldo de Junts resulta determinante para la convalidación de este texto, ya que previsiblemente contará con el rechazo de PP y Vox. Sin embargo, atendiendo a sus antecedentes parlamentarios y a sus posiciones públicas, todo indica que la formación independentista se inclinará por votar en contra.