Kuwait Petroleum Corporation (KPC) ha abierto conversaciones iniciales con grandes gestoras internacionales, entre ellas BlackRock, Brookfield Asset Management, EIG Partners y KKR, para desprenderse de una participación valorada en 7.000 millones de dólares (5.943 millones de euros) en su negocio de oleoductos.
De acuerdo con un informe al que ha tenido acceso “Investing”, también habrían mostrado interés las firmas chinas Silk Road Fund y China Merchants Capital (CMC), además de la estadounidense I Squared Capital y la australiana Macquarie Infrastructure Partners, que estudiarían sumarse a la operación.
El plan de la petrolera estatal pasa por sacar al mercado acciones por un importe de 1.500 millones de dólares (1.273 millones de euros), mientras que el resto de la transacción se estructuraría mediante financiación ajena.
En la actualidad, KPC pertenece en su totalidad al Gobierno de Kuwait y, a través de su red de filiales, opera en toda la cadena del crudo: desde la producción y el refino hasta la comercialización del petróleo en los mercados internacionales.
En sus cuentas anuales más recientes, la compañía comunicó un beneficio neto de 1.360 millones de dinares kuwaitíes (3.763 millones de euros) y una facturación de 30.060 millones de dinares kuwaitíes (83.168 millones de euros).