La actividad privada en España acelera en marzo pese a la guerra en Oriente Próximo gracias al tirón de los servicios

El PMI compuesto de España sube en marzo gracias a los servicios, pese al lastre de la industria y la incertidumbre por la guerra en Oriente Próximo.

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La actividad del sector privado en España cobró más fuerza en marzo, impulsada por el mayor dinamismo de los servicios, que logró compensar el retroceso de las manufacturas. Así lo refleja el índice PMI compuesto, que repuntó hasta los 52,4 puntos desde los 51,5 registrados en febrero, pese al efecto del conflicto en Oriente Próximo sobre los precios y la confianza empresarial.

En concreto, el PMI de servicios mostró una evolución más favorable al situarse en 53,3 puntos frente a los 51,9 del mes previo, mientras que el indicador manufacturero volvió a terreno contractivo al descender hasta los 48,7 puntos, desde los 50 de febrero, lo que supone su peor dato desde abril de 2025.

Aunque la actividad del sector servicios siguió creciendo en marzo, las compañías españolas señalaron una desaceleración en el avance de los nuevos pedidos, que cayó a su nivel más bajo en nueve meses, un comportamiento que vinculan a la incertidumbre generada por la guerra en Oriente Próximo.

Las empresas apuntaron igualmente que el conflicto bélico ha provocado una fuerte aceleración de la inflación de los costes de los insumos, que se situó en su cota más elevada en casi tres años. En consecuencia, los precios de venta se incrementaron al mayor ritmo observado desde agosto de 2025.

El aumento de la incertidumbre asociada a la guerra en Oriente Próximo también afectó negativamente a las expectativas sobre la evolución futura de la actividad, que descendieron hasta su nivel más reducido desde septiembre de 2023, ante la inquietud de las compañías de servicios por la inflación y su posible impacto adverso sobre el consumo.

“El sector servicios español experimentó una sólida expansión en marzo”, destacó Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence, quien advirtió, no obstante, de que al tener en cuenta el descenso de la producción manufacturera en marzo, “la economía española registró un crecimiento más débil en el primer trimestre de 2026”.

De este modo, el experto anticipa que los datos oficiales del PIB correspondientes al arranque de 2026 reflejen un ritmo de expansión más moderado que el crecimiento trimestral del 0,8% anotado en el cuarto trimestre de 2025.