La AIE convoca una cumbre urgente por la crisis en Oriente Próximo y el riesgo para el suministro de petróleo y gas

La AIE reúne de urgencia a sus 33 miembros para evaluar la crisis en Oriente Próximo y activar posibles medidas ante cortes de petróleo y gas.

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La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha llamado a una reunión extraordinaria este martes con el objetivo de analizar cómo la escalada en Oriente Próximo puede afectar a la seguridad energética global y qué herramientas tiene a su alcance para reaccionar ante posibles cortes en el flujo de petróleo y gas.

“Ante los acontecimientos en Oriente Medio y las implicaciones para la seguridad energética, convoqué hoy una reunión extraordinaria de los gobiernos miembros de AIE para debatir la situación del mercado del petróleo y el gas y las opciones para responder a las interrupciones”, ha confirmado el director de la AIE, Fatih Birol.

Días antes, Birol ya había señalado que el organismo, vinculado a la Organización para la Cooperación y e Desarrollo Económico (OCDE), seguía de cerca la evolución del conflicto en oriente Próximo y sus posibles efectos sobre los mercados internacionales de hidrocarburos, subrayando el domingo que “han estado bien abastecidos”.

En paralelo, el mercado del crudo refleja la tensión geopolítica. El barril de Brent, referencia en Europa, acumula desde el pasado viernes un avance superior al 17%, después de haber rebasado este martes el umbral de los 85 dólares por primera vez desde el verano de 2024. Posteriormente, el precio moderaba parte de la subida, situándose ligeramente por encima de 83 dólares, lo que supone aún un incremento de más del 7% respecto al cierre del lunes.

Según un informe interno de la AIE al que ha tenido acceso Bloomberg News, la institución, responsable de coordinar la liberación conjunta de reservas estratégicas de crudo en momentos de fuerte tensión en la oferta, se declara preparada para intervenir con el fin de estabilizar el mercado petrolero mundial, aunque el documento no detalla por ahora ningún dispositivo concreto.

En los últimos 35 años, la organización ha recurrido a este tipo de actuaciones en cinco ocasiones: durante la Guerra del Golfo en 1991, tras los huracanes ‘Katrina’ y ‘Rita’ en 2005, a raíz de la crisis en Libia en 2011 y en dos momentos distintos después de la invasión de Ucrania en 2022.

Junto con el uso coordinado de sus reservas, los Estados que integran la AIE cuentan con un abanico de herramientas adicionales para contener el impacto de una disrupción en el suministro. Entre ellas figuran medidas de reducción de la demanda, que van desde iniciativas suaves, como campañas de concienciación pública, hasta actuaciones moderadas o drásticas, como límites a la circulación o racionamiento de combustibles. También se contempla la sustitución de unos combustibles por otros, la puesta en marcha de capacidad de producción de emergencia para reforzar la oferta o la relajación temporal de requisitos sobre los combustibles, incluidas normas ambientales o de calidad.

En la actualidad, la AIE está formada por 33 países, después de la reciente adhesión de Colombia en febrero de 2026. Cada miembro debe mantener reservas de crudo equivalentes “a al menos 90 días de importaciones netas de petróleo” y comprometerse a actuar de forma coordinada ante perturbaciones graves del suministro que puedan desestabilizar el mercado petrolero internacional.