La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha convocado para este martes una sesión extraordinaria con los países que la integran con el objetivo de revisar la seguridad del suministro energético y la situación actual del mercado, antes de adoptar una decisión sobre una posible liberación de las reservas de petróleo de emergencia de los Estados miembros.
Tras participar en la reunión celebrada este martes por los ministros de Energía del G7, el director de la AIE, Fatih Birol, ha llamado a los gobiernos de la organización a un encuentro extraordinario “para evaluar la seguridad actual del suministro y las condiciones del mercado, con el fin de fundamentar una decisión posterior sobre la puesta a disposición del mercado de las reservas de emergencia de los países miembros de la AIE”.
Al igual que hizo este lunes ante los ministros de Finanzas del G7, el responsable turco ha trasladado este martes a los titulares de Energía de las principales economías avanzadas la visión de la AIE sobre la coyuntura de los mercados internacionales de petróleo y gas, fuertemente alterados por el conflicto en Oriente Próximo.
Según ha señalado Birol, en los mercados petroleros el escenario se ha deteriorado en los últimos días, ya que, además de los problemas para el paso por el estrecho de Ormuz, se ha producido una importante caída de la producción de crudo, lo que está generando riesgos relevantes y en aumento para el equilibrio del mercado.
“Analizamos todas las opciones disponibles, incluyendo la puesta a disposición del mercado de las reservas de petróleo de emergencia de la AIE”, ha indicado, subrayando que los socios de la agencia disponen en este momento de más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas estratégicas de petróleo, a los que se suman otros 600 millones de barriles en existencias industriales sujetas a obligaciones impuestas por los gobiernos.
Por su parte, en una comparecencia ante los medios en París, el ministro francés de Economía, Roland Lescure, que presidió el encuentro de los ministros de Energía del G7, ha explicado que los representantes de las grandes economías pidieron a la AIE una actualización detallada de la información sobre las reservas y que la comparta con todos los países miembros, más allá del grupo de las siete mayores potencias, “para poder elaborar y analizar los detalles que podamos tener a mano cuando decidamos utilizar las reservas”.
Lescure ha remarcado que todos los gobiernos son conscientes de la gravedad del momento, están preparados para actuar con el fin de estabilizar el mercado y abiertos a estudiar cualquier vía posible, “incluido Estados Unidos”, que anteriormente se había mostrado reticente a recurrir a sus reservas estratégicas de crudo.
Asimismo, el ministro francés ha insistido en que, además de la eventual utilización de los inventarios de emergencia, “el problema es reabrir el estrecho de Ormuz”, un asunto en el que Francia, ha dicho, seguirá implicada junto a sus aliados internacionales.