La AP-7 vuelve a cerrarse hacia el sur por nuevas obras en el punto del accidente de Gelida

La AP-7 se cierra de nuevo hacia el sur en Martorell por trabajos adicionales tras el accidente de Gelida, con la C-32 y otras rutas como alternativa.

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Vehículos circulan por la AP-7 que ha sufrido cortes tras el accidente de tren entre las estaciones de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida (Barcelona). Kike Rincón - Europa Press

Vehículos circulan por la AP-7 que ha sufrido cortes tras el accidente de tren entre las estaciones de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida (Barcelona). Kike Rincón - Europa Press

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El director del Servei Català de Trànsit (SCT), Ramon Lamiel, ha informado este miércoles por la tarde de que la AP-7 se ha vuelto a cortar en sentido sur a la altura de Martorell (Barcelona). Las obras de reparación iniciadas la semana pasada deben ejecutarse también en el carril derecho, lo que obliga a desplazar toda la maquinaria hacia la parte izquierda de la calzada.

En declaraciones a los medios, ha detallado que los operarios han comprobado que es imprescindible intervenir en el carril derecho, un "síntoma" de que el talud —donde se concentraban las tareas— presentaba inestabilidad y cedió, afectando finalmente a ese carril. Esta situación deriva del accidente de Rodalies en Gelida (Barcelona) registrado la semana pasada.

Lamiel ha remarcado que, hasta ahora, la maquinaria podía situarse en el carril central, lo que permitió reabrir el carril izquierdo este sábado al mediodía. Sin embargo, al tener que "escarbar" más allá del talud dañado, las grúnas y el resto de equipos se deben colocar en la parte izquierda, forzando de nuevo el cierre al tráfico en sentido sur.

Respecto al calendario de los trabajos, Lamiel ha señalado que ya se contemplaba la posibilidad de que se diera esta situación, por lo que el plazo previsto para la reapertura completa de la vía se mantiene en unos 15 días desde el inicio de las obras la semana pasada, de modo que los trabajos se prolongarán, al menos, una semana más.

"No somos especialistas en la materia, pero creemos que esta es una forma segura de trabajar, y por lo tanto, hacemos lo que nos ha pedido el Ministerio, compartimos el criterio de seguridad", ha asegurado Lamiel, quien ha rechazado que la reapertura de un carril este sábado supusiera un riesgo, al recordar que la infraestructura ha estado controlada mediante sensores instalados por los operarios para detectar cualquier movimiento anómalo.

Al mismo tiempo, ha descartado que estas intervenciones obliguen a interrumpir la circulación en sentido norte. Ha explicado que, antes de contemplar un nuevo corte de la vía, desde el SCT se valoró la opción de habilitar un carril en sentido sur utilizando la calzada en dirección norte.

C-32 y otras rutas como vías alternativas

Mientras se mantiene el cierre, Lamiel ha recordado que la autopista C-32 en El Garraf (Barcelona) continúa siendo gratuita y puede utilizarse como ruta alternativa para aliviar la circulación en los accesos a Barcelona y en la salida de la ciudad. Este factor ha provocado que el volumen de tráfico se haya incrementado un 100% en ambos sentidos, pasando de 60.000 a 120.000 vehículos.

Ha señalado, además, que para distribuir mejor el tráfico y evitar la saturación de la C-32, también se pueden emplear como itinerarios alternativos la B-24 y la N-340, así como la A-2 hasta Igualada y descender posteriormente por la C-15 hasta Vilafranca del Penedès (Barcelona).