La aspirante del Gobierno a liderar la AIReF reivindica su autonomía: “Nunca he militado en ningún partido”

Inés Olóndriz defiende en el Congreso su perfil técnico y promete independencia total si es nombrada nueva presidenta de la AIReF.

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La propuesta del Gobierno para ponerse al frente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, ha solicitado este miércoles el visto bueno del Congreso a su designación y ha garantizado la autonomía del organismo: “Nunca he militado en ningún partido político”.

El Consejo de Ministros decidió el pasado 10 de marzo remitir a la Cámara Baja la candidatura de Olóndriz como nueva presidenta de la institución, cargo que en los últimos seis años ha ejercido Cristina Herrero.

De acuerdo con lo previsto en la ley reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado y en la propia norma de creación de la AIReF, la candidata del Ejecutivo debe comparecer ante la Comisión de Hacienda del Congreso para recabar su apoyo.

En este contexto, Olóndriz ha acudido al Parlamento para defender su idoneidad para encabezar la AIReF, en medio de las críticas de formaciones como el PP, que la sitúan en el entorno de confianza de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Durante su intervención inicial, ha repasado los hitos principales de su trayectoria. Ha subrayado que lleva 35 años vinculada a las finanzas públicas, tiempo en el que ha conocido la administración desde dentro, el funcionamiento de los mercados desde fuera y ha colaborado con comunidades autónomas y entidades locales.

En particular, ha señalado que en el sector privado trabajó en una agencia de calificación crediticia y que, en el ámbito público, pasó veinte años en el Ayuntamiento de Barcelona, los últimos diez como directora de financiación.

Sobre su etapa como directora general de Financiación Autonómica, ha detallado que entre sus responsabilidades figuraban la aplicación y gestión de los modelos de financiación autonómica y local, así como competencias sobre el endeudamiento y sobre los mecanismos de financiación puestos a disposición por el Estado.

“Esta combinación de experiencias me da una perspectiva única que no se puede adquirir de otra manera”, ha subrayado ante la Comisión.

Defensa de su perfil técnico en la gestión pública

En su comparecencia, ha querido detenerse en uno de los puntos que ha generado dudas sobre su idoneidad para dirigir la AIReF: el hecho de que su secretaría general haya intervenido en medidas como la absolución de deuda autonómica o la propuesta de reforma del sistema de financiación.

Olóndriz ha precisado que la función de toda la Secretaría General en estos expedientes se ha limitado a “analizar técnicamente” todas las alternativas y escenarios planteados “con todo lujo de detalles”, para trasladar después a los responsables políticos las implicaciones de cada opción y que estos pudieran decidir con la máxima información disponible.

Ha añadido que esa implicación le ha permitido profundizar “todavía más” en las particularidades y complejidades técnicas de estos asuntos, y considera que ese bagaje supone un valor añadido para la AIReF.

Objetivos y compromisos al frente de la AIReF

Durante su exposición también ha esbozado los compromisos que está dispuesta a asumir si finalmente es nombrada. El primero, que la evaluación se configure como una función permanente de la AIReF en su ley orgánica, cuestión que corresponde aprobar a las Cortes Generales.

Entre las prioridades que ha mencionado figuran reforzar la calidad metodológica y el uso de tecnologías avanzadas, mejorar el seguimiento de las recomendaciones formuladas en las evaluaciones, intensificar el diálogo con todas las administraciones y con otros actores institucionales, y fijar las prioridades de evaluación con criterios objetivos de impacto y viabilidad.

“La AIReF solo es útil si es independiente. Es lo que garantiza que esta institución pueda decir lo que tenga que decir cuando lo tenga que decir, aunque pueda ser a veces incómodo”, ha concluido Olóndriz ante los diputados.